La Autoridad Portuaria de Las Palmas (APLP) ha dado el pistoletazo de salida a una de las obras de ingeniería civil estratégicas para Fuerteventura. En Gran Canaria ha comenzado la frabricación de los ocho cajones de hormigón armado que conformarán el nuevo Dique Muelle Comercial, una infraestructura diseñada para transformar la operativa logística de la isla.
Ingeniería de precisión
El proceso ya ha dado su primer fruto con la finalización del Virgen de la Peña, el primero de los ocho bloques. Este cajón inicial, que será botado este fin de semana, presenta unas dimensiones de 36,05 metros de eslora, 19,55 metros de manga y un puntal de 15,90 metros.
Este primer bloque es el más pequeño de la serie porque su destino final es la futura rampa ro-ro, que será clave para las futuras operaciones de carga y descarga de mercancía rodada. Luego se ajustarán los encofrados para iniciar la producción de los siete cajones restantes, que tendrán dimensiones aún mayores, explica la APLP.
Producción ininterrumpida
La construcción de estos colosos flotantes no admite pausas. Los trabajos se desarrollan durante las 24 horas del día mediante un sistema de encofrado deslizante. La estructura de estos bloques es rectangular y tienen celdas interiores para aligerarlos y poder moverlos, además de reforzados con una zapata continua en su base, la cual garantiza su estabilidad una vez fondeados en el lecho marino de Puerto del Rosario.
Escudo contra el oleaje del Norte
El objetivo principal de esta obra de 40,6 millones de euros, que está financiada con fondos europeos FEDER 4, es mejorar del abrigo para facilitar las maniobras de los buques, pues el dique protegerá la dársena de los oleajes de componente Norte, incrementando la seguridad y operatividad.
La obra también permitirá una mayor especialización de servicios, en concreto la descarga de productos petrolíferos, lo que permitirá liberar el tramo final del actual Muelle Comercial para otros usos comerciales o ciudadanos.
Anatomía del nuevo dique
La infraestructura final se articulará en tres secciones diferenciadas que sumarán una barrera de protección de casi 400 metros: un primer tramo con 105,30 metros de longitud (2 cajones), otro de 269,90 metros de longitud (5 cajones) y el tacón adosado, que es una estructura adicional de 36,25 metros de largo.
Tras su fabricación y botadura en el Puerto de Las Palmas, los cajones serán remolcados hasta Fuerteventura para su fondeo definitivo, consolidando una inversión exacta de 40.662.697,66 euros en el futuro portuario de Fuerteventura.
