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Momento de la agresión. AH

Multa de 1.440 euros al jugador de baloncesto que pateó a un árbitro en el pecho en Fuerteventura

La Federación Española de Baloncesto impone además tres años de suspensión a Gonzalo Guerra por la agresión cometida en Corralejo

La Federación Española de Baloncesto ha comunicado en su listado de resoluciones una contundente sanción disciplinaria en el ámbito deportivo canario. El jugador Gonzalo Guerra Lozano, integrante del equipo Toscones Corralejo, ha sido castigado con tres años de suspensión y una multa de 1.440 euros tras agredir físicamente a un árbitro. Los hechos ocurrieron el pasado 14 de febrero en Fuerteventura, durante la disputa de un partido oficial contra el conjunto madrileño Probasket Fuenlabrada.

El incidente se desarrolló durante el tercer periodo del encuentro de la Tercera FEB (anteriormente conocida como Liga EBA), celebrado en el Pabellón José Perdomo Umpiérrez de la localidad de Corralejo. Según los datos del suceso, tras cometer una falta personal, el jugador embistió al colegiado por la espalda. Acto seguido, aprovechando que la víctima se encontraba tendida e indefensa en la pista, le propinó un fuerte pisotón en el pecho.

Pasados unos 20 segundos, cuando el árbitro logró incorporarse, el infractor intentó agredirle por tercera vez profiriendo graves insultos, pero la intervención de sus propios compañeros, que lo sujetaron fuertemente, evitó que lo consiguiera. El suceso en la pista estuvo acompañado de incidentes en la grada, ya que un espectador local invadió el terreno de juego para amenazar gravemente a la autoridad deportiva. Cabe destacar como contexto que el agresor sancionado es hijo del secretario técnico del club majorero.

Denuncia por lesiones

A consecuencia del ataque, el colegiado requirió asistencia sanitaria en los Servicios de Urgencias del Servicio Canario de la Salud. La atención médica se llevó a cabo el mismo sábado en las instalaciones de Fuerteventura y continuó al día siguiente tras su traslado a Tenerife. Una vez atendido, el árbitro agredido procedió a interponer la correspondiente denuncia ante la Guardia Civil, registrándose los hechos como un presunto delito de lesiones