Fuerteventura ha puesto en marcha un proyecto para erradicar el carrizo, una especie vegetal exótica que amenaza el equilibrio ecológico del Saladar de Jandía. Esta iniciativa se desarrolla bajo el paraguas del Programa Canarias Feder 2021-2027, contando con el respaldo financiero y estratégico de la Unión Europea.
La presidenta del Cabildo, Lola García, destaca la importancia de estas actuaciones para proteger el que se considera el humedal de mayor interés medioambiental de Canarias. El objetivo central es frenar el avance de las especies invasoras que asfixian la flora local, permitiendo así que la vegetación autóctona recupere su espacio natural. Para ejecutar estos trabajos, el Servicio de Medio Ambiente cuenta con el apoyo técnico y humano de Gesplan, explica Efe.
Innovación técnica
El proyecto actual no solo combate el carrizo, sino también otras especies como el Calotropis y las cañas. En el caso específico del Saladar, se está aplicando una nueva técnica que consiste en el corte desde la base de la planta para, posteriormente, cubrir la zona con láminas especiales que bloquean cualquier posibilidad de rebrote. Este método se ha diseñado gracias a los resultados de una acción piloto previa realizada dentro del programa Fuerteventura, bonita por naturaleza.
Plazos y objetivos ecológicos
La intervención se llevará a cabo durante un periodo de seis meses y afectará a una superficie de aproximadamente 2.000 metros cuadrados. Una vez se logre controlar y eliminar la presencia de la especie invasora, el proyecto pasará a su segunda fase: favorecer la repoblación de la flora natural del Saladar en los terrenos recuperados.
Resiliencia climática
Esta acción se alinea con el Objetivo específico RSO2.4 del programa Feder, el cual busca potenciar la adaptación al cambio climático, la prevención de catástrofes y la resiliencia de los ecosistemas canarios mediante enfoques basados en la propia naturaleza.
