Antonio Morales encara el tramo final de su tercer mandato al frente del Cabildo de Gran Canaria con un discurso muy reconocible: defensa del límite al crecimiento turístico, diversificación económica, protección del territorio, soberanía energética y refuerzo del transporte público. En esta entrevista repasa los grandes debates de la isla: la anulación del Plan Insular de Ordenación, Chira-Soria, el Puerto de Las Palmas o la política sociosanitaria.
Morales también habla de su futuro. Después de 11 años como presidente del Cabildo, no despeja si volverá a presentarse, aunque ya no lo descarta e insiste en que no tiene prisa. “Ya llegará la hora de tomar decisiones”, afirma. Sobre la ruptura en el espacio de Nueva Canarias y Primero Canarias, mantiene una posición clara: “Me parece una locura esta situación de ruptura. Yo soy una persona de izquierda, defiendo ideas de progreso para esta tierra y un nacionalismo progresista”.
— [Pregunta] Usted lleva 11 años como presidente del Cabildo y ha defendido siempre un modelo de isla. ¿Gran Canaria está hoy más cerca de esa idea o todavía le quedan pasos por dar?
— [Respuesta] Siempre queda mucho camino por recorrer y también existe el riesgo de que buena parte del trabajo se trunque, pero yo creo que la base va a quedar. Cada vez hay un mayor número de personas conscientes de que es necesario apostar por un modelo sostenible, de que no podemos seguir mirando solo a lo productivo por sí mismo, de que tenemos que mirar por el producto local, por la seguridad de cada isla y por la diversificación de la economía. Pero no hablo de diversificación de manera genérica, sino con propuestas concretas de desarrollo. Creo que ese camino se ha andado y que es muy difícil volver atrás. Cada vez hay más conciencia de eso.
— [Pregunta] Usted es el primer presidente del Cabildo que repite tres mandatos en democracia. ¿Interpreta esa continuidad como una señal de que ese modelo ha calado?
— [Respuesta] Entiendo que sí. Siempre hemos dicho que una de las catástrofes del desarrollo de la isla frente a otros territorios era que no había continuidad en los proyectos. Creo que la ciudadanía ha entendido eso y por eso ha dado continuidad durante tres mandatos. Eso también forma parte de que el modelo ha calado y está sostenido por una parte de la ciudadanía.
— [Pregunta] Hay retos demográficos, territoriales y económicos que ya no parecen coyunturales, sino estructurales.
— [Respuesta] Sin duda, pero tienen que ver con el modelo de desarrollo que hemos venido lastrando. El modelo de turismo masivo y de monocultivo en torno al turismo es lo que ha generado esa sobrepoblación. La sobrepoblación no es casual, va ligada al modelo económico.
Creo que es posible generar otro modelo si tenemos en cuenta la realidad del cambio climático, la fragilidad del territorio y las posibilidades de un modelo diversificado. El reto es cómo poner coto, cómo poner límites. Por eso hablamos de un cambio de modelo absolutamente necesario.
Nuestra realidad no es igual a la de Tenerife. Puede tener cosas parecidas, pero no es igual. Se notan los dos millones y medio menos de turistas. Se nota en la población, en la pobreza y en las carreteras. Cuando decimos que no hay que seguir creciendo, defendemos avanzar en mayor recaudación, mayor calidad de las prestaciones y mayor calidad para las personas que se acercan a disfrutar de la isla, pero no seguir avanzando en un modelo desarrollista.
— [Pregunta] ¿Qué le dice a quienes se quejan de esos límites al crecimiento turístico o económico?
— [Respuesta] Creo que cada vez hay menos gente que piensa así. Incluso en sectores más neoliberales, este planteamiento empieza a calar. He tenido debates con líderes empresariales de esa ideología que son conscientes de que un crecimiento sin control y sin limitación puede poner en riesgo al territorio y, por lo tanto, al propio sector.
Cada vez hay menos personas que defiendan que el libre mercado, en un territorio insular como el nuestro, frágil y limitado, pueda descontrolarse.
— [Pregunta] ¿Qué es lo que más le preocupa ahora mismo de Gran Canaria?
— [Respuesta] Me preocupa que no seamos capaces de casar el crecimiento del Producto Interior Bruto de la isla con el desarrollo social para toda la población. Hay un sector de la población que no se beneficia de ese crecimiento. Y eso tiene que ver, sin duda, con el modelo económico.
Una parte importante del resultado del desarrollo turístico no se queda en Canarias, no se reinvierte en Canarias y no contribuye a la mejora de los servicios públicos en Canarias. Esa es una de las grandes limitaciones y uno de los grandes errores del sistema.
— [Pregunta] El último gran revés para el Cabildo ha sido la sentencia sobre el Plan Insular de Ordenación (PIO). ¿Cómo la recibió personalmente?
— [Respuesta] Con una enorme preocupación y también con una enorme rabia. Me pareció una sentencia errónea, injusta y desproporcionada. Al día siguiente tuve una reunión de coordinación, escuché a los equipos, a los servicios jurídicos y a los técnicos extraordinarios que llevaban más de diez años trabajando en esta propuesta de PIO.
Después de escucharlos, tuve absolutamente claro que tenía que salir y trasladar una opinión pública: que era una sentencia errónea, injusta y desproporcionada. También me pareció poco trabajada, poco estudiada, leída superficialmente. Sé que señalar a los tribunales no es cómodo ni recomendable, pero tenía la obligación de hacerlo.
— [Pregunta] ¿Por qué habla de desproporción?
— [Respuesta] Porque no se viene la isla abajo. Ninguna isla tiene un PIO adaptado a la ley de 2017. Ningún cabildo lo había hecho. Nosotros habíamos metido ahí ese modelo de isla, ese modelo de desarrollo sostenible, económico y social para Gran Canaria, dando cobijo a propuestas de renovables, economía azul, economía circular, protección del territorio y del paisaje, y crecimiento turístico controlado y sectorizado.
Me dio mucha rabia que se tumbara esa propuesta por una cuestión formal.
— [Pregunta] ¿Formal, pero errónea?
— [Respuesta] Sí, formal, pero errónea. Además, no se están beneficiando ni siquiera quienes recurrieron el PIO. No perjudica al interés general y no beneficia a nadie. Por eso la posición firme del Cabildo. No puede ser. Limita la capacidad del Cabildo de ordenar su territorio.
— [Pregunta] La Cámara de Comercio de Gran Canaria ha advertido de consecuencias graves. ¿Cree que jurídicamente puede tener ese efecto?
— [Respuesta] Habrá que estudiar cada caso. Existen vías legales para hacer posibles determinadas cosas. Sí hay proyectos que pueden verse afectados. Por ejemplo, el desarrollo parcial turístico de La Aldea queda limitado, y eso pone freno a una posibilidad que tenía La Aldea de generar recursos para su economía.
Hay otras cuestiones que no, porque ya venían desarrollándose o estaban planteadas en el PIO en vigor. Pero el PIO sigue en vigor y esperamos que siga así durante mucho tiempo, porque vamos a recurrir.
— [Pregunta] El tren sigue generando dudas en una parte de la ciudadanía. Sobre todo entre los vecinos de la capital, que aún no ha visto finalizado la obra de la MetroGuagua.
— [Respuesta] Son dos cosas absolutamente distintas. El tren tiene una afección importante en la zona baja de la ciudad, pero es un proyecto elaborado y aprobado. Solo falta ponerlo en marcha, adjudicar y ejecutar. Además, una parte muy importante del trayecto va soterrada, en torno a un 80%, como si fuera un metro. Eso va a generar menos afecciones.
El tren es absolutamente necesario. Abre una nueva vía de comunicación ante las incidencias que se producen en la única carretera que conecta el sur con la capital. Cuando hay un accidente, se colapsa todo. Tenemos uno de los porcentajes más altos de coches de Europa, alrededor de 1.000 coches por cada 1.000 habitantes. Es una locura. Y eso también tiene que ver con el modelo de desarrollo.
— [Pregunta] Mientras llega el tren, ¿qué solución hay para quienes sufren los atascos diarios en la GC-1?
— [Respuesta] Más transporte público. No hay otra solución. Además, nos ha cogido a contrapié. Teníamos unas previsiones de crecimiento del transporte público y habíamos diseñado un sistema de bonos muy económico, con personas que podían viajar todo el mes por 10 o 14 euros, según el sector de población. Pero al sobrevenir la gratuidad, ha habido un crecimiento exponencial.
Las guaguas no se fabrican de un día para otro. Las encargas y pueden tardar años. El camino es más transporte público, mejorar las condiciones y generar más guaguas. Ahora también estamos planteando un convenio con el Estado para poder poner grúas y agilizar la retirada de vehículos en caso de accidente, pero estamos limitados por el número de coches que tenemos.
— [Pregunta] ¿Hay un calendario realista para el tren?
— [Respuesta] Depende de la financiación. Ahora estamos planteando, por ejemplo, la ampliación del aeropuerto. Hemos recurrido porque en las inversiones del Gobierno central para los aeropuertos no se contemplaba la estación del tren del aeropuerto. Si conseguimos captar fondos europeos para el transporte guiado y si se aprueban los presupuestos en España, podríamos estar hablando de seis u ocho años.
También se puede poner en marcha por tramos. Si el primer tramo fuera aeropuerto-Las Palmas, podría estar en funcionamiento mucho antes.
— [Pregunta] Chira-Soria ha sido uno de los proyectos por los que más se le ha señalado. ¿Cree que injustamente?
— [Respuesta] Creo que esa crítica es absolutamente minoritaria. Tengo en cuenta todas las sensibilidades, pero en este caso creo que es una minoría equivocada y que a veces responde a otras cosas, no al cuestionamiento real del proyecto.
Cuando creo en algo no me empeño de manera gratuita u obsesiva. Si tengo los argumentos técnicos, científicos y económicos sobre la mesa, lo defiendo. Y Chira-Soria es un proyecto clave de futuro. Va a marcar un antes y un después en el desarrollo económico y energético de Gran Canaria. Nos va a convertir en un espacio de referencia para otros territorios insulares y para otros lugares del mundo.
— [Pregunta] ¿La lluvia de la borrasca Therese afectó a las obras?
— [Respuesta] No. En las obras no ha habido desperfectos. Si todo va bien, en verano o a principios de otoño veremos entrar el agua en las presas. La lluvia no afectó a las obras.
— [Pregunta] Se le nota orgulloso cuando habla de Chira-Soria. Es la obra que culmina
— [Respuesta] Sí, porque había que entender lo que significaba el proyecto, valorarlo, apoyarlo y explicárselo a la sociedad grancanaria. La dimensión que tiene para el desarrollo económico y social futuro de la isla es enorme. Ver cómo todo ha ido encauzándose, cómo la obra se desarrolla con seguridad y normalidad, y cómo se están cumpliendo los plazos, es una satisfacción.
— [Pregunta] Las lluvias también pusieron a prueba la capacidad del Cabildo para afrontar emergencias. ¿Cómo valora la respuesta?
— [Respuesta] Creo que tenemos un sistema de actuación frente a emergencias sólido y potente. Lo hemos visto con incendios, nevadas y temporales. Desde 2019 me comprometí con los trabajadores a reforzar los medios humanos y materiales, y este año el dispositivo estará el año completo.
Tenemos coordinación con protección civil municipal y con los 21 municipios de la isla. Durante las lluvias hubo gente actuando mañana, tarde, noche y madrugada. Carreteras que se cortaban, se reponían, se volvían a cortar y se volvían a reponer. Creo que el sistema se empleó a fondo y que el resultado fue positivo.
— [Pregunta] En política sociosanitaria se han inaugurado varias residencias, pero la sensación es que serán pocas para lo que viene.
— [Respuesta] Sí, aunque también hay una percepción errónea. Nos estamos haciendo mayores en mejores condiciones. No toda la solución es aparcar a las personas en un centro sociosanitario. Hay personas que sí lo necesitan por sus condiciones físicas, familiares o sociales, pero hay otras que no quieren.
Hay personas que quieren seguir viviendo en su municipio y necesitan medios, atención y recursos para hacerlo posible. Otras quieren compartir piso, o vivir en modelos de cohousing o viviendas colaborativas. Estamos facilitando esos proyectos. También está la atención domiciliaria.
Habrá que seguir construyendo centros sociosanitarios, sin duda, porque habrá una etapa de la vida en la que se necesitará una atención especializada. Pero Gran Canaria ha desarrollado un plan ambicioso: casi 1.600 camas propias del Cabildo y más de 400 con el tercer sector. Estamos pidiendo al Gobierno de Canarias un tercer plan sociosanitario. Y lo digo con claridad: no hay ninguna isla que tenga un plan sociosanitario como el de Gran Canaria.
— [Pregunta] El Puerto de La Luz, en el plano empresarial y económico, es un elemento diferencial de Gran Canaria. Usted ha sido crítico con la entrada de Marruecos en una empresa de Boluda y con algunas decisiones portuarias. ¿Cree que el Puerto de Las Palmas ha perdido peso?
— [Respuesta] No creo que haya perdido peso. El Puerto de Las Palmas sigue siendo uno de los principales del Estado. Pero tenemos que estar atentos porque las condiciones estratégicas nos pueden afectar considerablemente.
La visión atlántica de Marruecos nos va a afectar seriamente. El desarrollo del puerto de Dajla será un competidor directo del Puerto de Las Palmas. Tenemos que prepararnos, desarrollar medidas y proyectos estratégicos en el Atlántico medio que nos hagan altamente competitivos. Basta con mirar a Algeciras y Valencia y preguntar si no les ha afectado el desarrollo de Tánger.
Lo que sí tengo claro es que llamar a invertir en infraestructuras estratégicas de Marruecos me parece un error. Y que empresas de Marruecos participen con un 45% en una empresa es algo que exige muchísimo cuidado. Nadie invierte un 45% si no aspira a tomar decisiones estratégicas. Es meter en espacios de decisión de nuestro puerto al principal competidor.
— [Pregunta] ¿Qué cree que se puede aprender de la crisis del barco afectado por hantavirus?
— [Respuesta] La población sufrió muchísimo con la COVID. Aquello removió los cimientos del sistema sanitario mundial y del sistema económico. Nos hizo sentir frágiles e inseguros. Cuando se produce una situación de este tipo, la memoria vuelve a ese momento.
Y volvemos a caer en el error de siempre: nos peleamos en vez de coordinarnos. En lugar de generar de inmediato una mesa de trabajo con todas las instituciones, falta información y transparencia. Eso genera inseguridad y alarma social. No aprendemos la lección.
Si el barco tiene que venir [la entrevista se realizó antes de que el MV Hondius fondeara en Granadilla], se actúa con todos los medios y con todas las garantías. Pero no puede haber improvisación ni mensajes contradictorios. Eso alarma más a la sociedad. Nos olvidamos pronto de lo vivido y de la capacidad que tenemos para organizar bien las cosas y dar tranquilidad a la gente.
— [Pregunta] Después de 11 años como presidente, con el partido con el que se presentó atravesando una crisis y movimientos a la izquierda del PSOE, ¿usted está en esa carrera o tiene claro que su tiempo en el Cabildo se acabó?
— [Respuesta] Siempre digo lo mismo. En el mandato anterior no tomé la decisión hasta marzo. Me decían que tenía que decirlo, pero yo no tenía prisa. Ahora igual. No tengo por qué estar. ¿Qué va a suceder? No lo sabemos.
Pueden pasar muchas cosas de aquí al próximo año. ¿Va a seguir creciendo la ultraderecha o no? ¿Se van a generar intentos de mayorías amplias sociales y políticas de izquierda para hacer frente a esa situación? Ya veremos. Ya llegará la hora de tomar decisiones.
— [Pregunta] ¿Primero Canarias o Nueva Canarias?
— [Respuesta] Yo sigo insistiendo en que me parece una locura esta situación de ruptura. Me parece una barbaridad. Soy una persona de izquierda que defiende ideas de progreso para esta tierra, un nacionalismo progresista, y no entiendo otras opciones. De ahí no me voy a mover. Si se mueven otros, ya veremos, pero yo desde luego no me voy a mover de ahí.
Y ese debate también lo tengo dentro de mi organización, porque mi organización original es Roque Aguayro. También tenemos ese debate dentro de Roque Aguayro.
— [Pregunta] ¿Hay alguna decisión de estos tres mandatos que le haya quitado el sueño?
— [Respuesta]. Decisiones, no. Circunstancias sobrevenidas, sí. Me quitó el sueño la COVID, la crisis social y económica en la que nos metimos y el miedo a que pasara en nuestros centros sociosanitarios y residencias lo que veíamos en Madrid.
También me quitan el sueño los incendios y la capacidad humana para afrontarlos cuando son casi imposibles. Ese tipo de cosas son las que quitan el sueño.
— [Pregunta] ¿Y el desgaste emocional de tantos años al frente del Cabildo?
— [Respuesta] No hablaría de declive emocional. Todo lo contrario. Podía haber desarrollado mi carrera profesional, pero no hay nada más creativo ni más al servicio del interés general y del bien común que estar en la administración pública gestionando recursos públicos, procurando espacios, infraestructuras, equipamientos y desarrollos sociales.
Tiene costes, por supuesto. Costes personales, de esfuerzo, de presión y de tener que decir que no o actuar frente a intereses familiares o de amigos. Pero no hay nada más bonito que ver que una idea se convierte en un proyecto, luego en una obra y después en un espacio lleno de niños, jóvenes o mayores. Eso compensa lo demás.
— [Pregunta] Si tuviera que resumir el momento actual de Gran Canaria en una frase, ¿cuál sería?
— [Respuesta] Yo creo que Gran Canaria se reafirma en ese modelo de ecoisla.
