La Consejería de Obras Públicas e Infraestructuras del Cabildo de Gran Canaria ha iniciado una intervención integral en la carretera GC-605, la vía que conecta Ayacata con la Presa de Las Niñas. El proyecto, que cuenta con una inversión de 3.571.909 euros, tiene como objetivo principal resolver los problemas de seguridad de un tramo de cinco kilómetros caracterizado por frecuentes derrumbes y el deterioro de su infraestructura. Los trabajos, adjudicados a la UTE formada por Aceinsa Movilidad, Madrelagua y Grupo Félix Santiago Melián, tienen un plazo de ejecución previsto de ocho meses.
El vicepresidente insular y consejero de Obras Públicas, Augusto Hidalgo, supervisó este martes el avance de las obras junto al alcalde de Tejeda, Francisco Perera. Durante la visita, Hidalgo destacó la urgencia de la actuación en una infraestructura que acumula dos décadas de desgaste.
Según explicó el consejero, la carretera presentaba muros caídos, grietas en las bóvedas de sostenimiento y un riesgo real de colapso, situación que se agravaba notablemente ante condiciones meteorológicas adversas.
Reconstrucción de seis muros
La magnitud de la obra ha obligado al cierre total al tráfico rodado del tramo comprendido entre el kilómetro 0, en Ayacata, y el kilómetro 10, en la Presa de Las Niñas. La intervención técnica es compleja e implica la reconstrucción de hasta seis muros de contención, algunos de los cuales alcanzan los 14 metros de altura. Estos trabajos requieren excavaciones bajo la propia calzada para asegurar la estabilidad del terreno y eliminar los estrechamientos que dificultaban la circulación.
Además de la consolidación de los muros, el proyecto contempla la mejora del sistema de drenaje longitudinal para evitar filtraciones de agua, la rehabilitación del firme con una nueva capa de rodadura y la estabilización de taludes en las laderas con mayor riesgo de erosión.
También se instalarán barreras metálicas con sistemas de protección para motoristas, dado que se trata de una ruta muy transitada por este colectivo y por ciclistas, además de ser un acceso clave para los servicios de emergencia y extinción de incendios, especialmente de cara a la campaña de verano.
Impacto en los vecinos
El cierre de la vía ha generado inconvenientes para los residentes de la zona alta de Mogán, quienes utilizan habitualmente la GC-605 para desplazarse a Tejeda por motivos laborales o familiares. Ante esta situación, Augusto Hidalgo y Francisco Perera mantuvieron un encuentro con los afectados para abordar las dificultades de movilidad derivadas de las obras. Actualmente, el acceso a la zona recreativa de la Presa de Las Niñas solo es posible a través de la conexión con Mogán.
Durante la reunión, el responsable insular de Obras Públicas explicó que la fase actual de excavaciones hace inviable el tránsito seguro, lo que dificulta la apertura de ventanas de paso temporales. No obstante, Hidalgo se ha comprometido a reunirse nuevamente con los vecinos la próxima semana para estudiar alternativas que puedan aliviar los problemas de conectividad entre el sur y la cumbre mientras duren los trabajos más críticos.
Antecedentes de peligrosidad
La carretera GC-605 atraviesa un entorno de gran valor paisajístico, ubicada entre el Parque Rural del Nublo y la Reserva Natural Integral de Inagua. Sin embargo, su orografía complicada la hace vulnerable a las inclemencias del tiempo.
En abril de 2025, el paso de la borrasca Olivier provocó daños considerables que obligaron a realizar obras de emergencia para restablecer la operatividad de la vía. Con esta nueva inversión millonaria, el Cabildo busca ofrecer una solución definitiva a la inestabilidad de una carretera vital para el turismo y la economía local.
