El Cabildo de Gran Canaria abrirá este sábado por la mañana un paso provisional en la carretera de La Culata, la GC-608, en Tejeda. La vía contará con un solo carril regulado por semáforos y permitirá que los vecinos puedan volver a entrar y salir del barrio con sus vehículos privados tras dos meses de obras por los daños causados por la borrasca Therese.
La carretera permanecía cerrada al tráfico rodado desde el pasado 21 de marzo, cuando el agua de lluvia arrastró el muro que sostenía parte de la vía. Desde entonces, los residentes habían tenido que dejar sus coches al otro lado del tramo afectado y cruzar caminando la zona para poder desplazarse.
Un paso provisional
La apertura está prevista entre las 8.30 y las 9.00 horas de este sábado. Aunque será una solución provisional, permitirá a los vecinos llegar de nuevo en coche hasta sus casas y aparcar junto a sus domicilios.
Durante estos dos meses, Obras Públicas habilitó un paso en precario por una finca particular, con una rampa de tierra que permitió sacar los vehículos hacia la parte no afectada de la carretera. Con la apertura del nuevo paso, el barrio recupera parte de la normalidad mientras continúan las obras.
Obras complejas en La Culata
La actuación en la GC-608 forma parte de las obras de emergencia adjudicadas tras la borrasca Therese. En concreto, pertenece al lote 5, con un presupuesto inicial de 1,48 millones de euros, aunque la cifra podría variar al tratarse de una intervención de emergencia.
El vicepresidente insular y consejero de Obras Públicas, Augusto Hidalgo, explicó esta semana a los vecinos que la obra es especialmente compleja. Además de reconstruir la carretera, se ejecutarán trabajos de encauzamiento del barranco y se reforzarán varios muros de la vía con hormigón armado.
Un nuevo muro de hormigón
En esta primera fase, la empresa adjudicataria ha levantado un nuevo muro de hormigón armado de 7,5 metros de altura y 20 metros de largo. Para esta estructura se han empleado 450 metros cúbicos de hormigón.
A partir del lunes, los trabajos se centrarán en mejorar el drenaje bajo la carretera para evitar que los desagües vuelvan a quedar obstruidos por tierra y piedras, como ocurrió durante las lluvias de marzo. También se construirán desagües de más de dos metros, cuatro veces mayores que los anteriores, y se acondicionará el barranco para reducir el riesgo de nuevos daños.
La GC-210
Otra vía afectada por la borrasca, la GC-210, que une La Aldea con Artenara, quedará abierta de forma provisional desde este viernes y hasta el lunes a las 7.30 horas. Esta carretera llevaba también dos meses cerrada por derrumbes entre Parralillo y Acusa.
Durante las últimas semanas se han retirado grandes desprendimientos de la calzada y se han repuesto elementos dañados, como vallas de seguridad y muros de recalce. Sin embargo, la carretera volverá a cerrarse el lunes durante al menos tres o cuatro días para hormigonar varios tramos afectados.
Más de 13 millones en reparaciones
La borrasca Therese afectó a Gran Canaria entre el 19 y el 26 de marzo, con fuertes vientos y lluvias que llegaron a dejar acumulados de hasta 700 litros por metro cuadrado. El temporal causó daños importantes en la red insular de carreteras, con descalces, derrumbes y hundimientos.
En total, 21 carreteras de la isla resultaron dañadas. El Cabildo agrupó las actuaciones de emergencia en 18 lotes, con una valoración global inicial de 13,39 millones de euros, aunque esa cantidad podría cambiar en función del desarrollo de los trabajos.
