Los chóferes de Global están al borde del colapso. Así, al menos, es cómo se sienten ante los fallos técnicos en el nuevo sistema de cobro en las guaguas —instalado por Grupo Etra—. Unos inconvenientes que se suman a otros como la falta de flota, por lo han lanzado un ultimátum: si no se soluciona el problema en 15 días, organizarán paros parciales.
“No es que nos encontremos al límite, creo que hemos roto la barrera”, afirma Santiago Domínguez, presidente del comité de empresa, en declaraciones concedidas a Atlántico Hoy. Asegura que han advertido a la compañía de los baches que se han encontrado y que necesitan una solución urgente. De lo contrario, se bajarán de los vehículos como protesta.
Nuevos pupitres
Aún no tiene definida la forma en que pararán —si no hay respuesta—, pero sí resalta la situación que atraviesan los conductores desde hace un tiempo. Relata que hace más de ocho meses se empezaron a instalar unos nuevos pupitres donde se pasa el bono residente o se llevan a cabo los cobros —tanto en efectivo como con tarjeta bancaria—.
Al registrarse fallos, apunta, abandonaron la idea hasta que recientemente dieron la orden de colocarlos en todas las guaguas de Global. Desde entonces, los chóferes se enfrentan a situaciones en las que no pueden cobrarle a un pasajero porque el aparato no funciona. Un contexto en el que solo quedan dos opciones: dejarlo en tierra o dejarlo pasar sin pagar.
Discusiones con viajeros
Se trata de una encrucijada que pone en un compromiso a los profesionales del volante. “Aquí va a haber va a haber que promover una movilización y yo quiero pruebas fehacientes de que esto se arregla porque estamos masificados y no paramos de discutir con los viajeros quienes, además, tienen razón”, exclama el representante de los trabajadores.
Los empleados han enviado un escrito a Global —al que ha tenido acceso este periódico— exponiendo todos los problemas a los que se enfrentan. En este caso, la compañía tendrá que mediar con el Cabildo de Gran Canaria, dueño de la concesión e institución que formalizó el contrato con Grupo Etra, la empresa responsable de los nuevos pupitres de cobro.
"Un caos diario"
“A la ya conocida falta de flota suficiente en horas punta para poder atender la enorme demanda de viajeros derivada de la gratuidad del transporte público, se suma la implantación del nuevo sistema de cobro a bordo de la empresa ETRA, que está resultando ser un auténtico desastre a la hora de afrontar nuestras tareas inherentes al servicio”, recoge el texto.
“Lejos de facilitar nuestro trabajo, este nuevo sistema está provocando un caos diario que recae, una vez más, sobre la espalda de los conductores y las conductoras, quienes somos la cara visible ante unos usuarios cada vez más indignados y frustrados, con el consecuente aumento de la ansiedad e impotencia por parte de las personas trabajadoras”, prosigue.
"Retrasos continuos"
Entre los problemas que se han encontrado está que el pupitre rechaza bonos y tarjetas TransGC “que funcionan perfectamente” en las guaguas que mantienen el sistema anterior. “La frustración de los viajeros acaba descargándose sobre los conductores y las conductoras, que no somos responsables de estos errores”, lamentan en el escrito.
“En pleno servicio, el sistema se bloquea y comienza a actualizar componentes, obligándonos a permanecer parados durante más de 10 minutos para poder continuar. Esto genera retrasos continuos, altera gravemente la regularidad de las líneas y provoca discusiones constantes con viajeros que necesitan llegar a tiempo a sus destinos”, continúan.
"Continuar sin cobrar"
Pero el problema va más allá: “En muchas ocasiones nos vemos obligados a continuar la expedición sin poder cobrar y circulando con el cartel de “Fuera de Servicio” para evitar males mayores”. Otra realidad, cuentan, es que muchas guaguas están colgando carteles de papel en el parabrisas para identificar las líneas porque los digitales no responden.
Aseguran que en los pupitres de ETRA tampoco van los bonos compartidos en los barrios periféricos de Las Palmas de Gran Canaria. “Existen errores graves en las tarifas, en líneas como la 90, si se entra por intensificación [refuerzo] el precio es correcto, pero si se trabaja por el servicio asignado la tarifa aparece incorrecta”, añaden.
"Situación absurda"
“En la línea 01 sentido Las Palmas de Gran Canaria-Mogán, cuando seleccionamos las paradas tarifarias la primera es Mogán y no Santa Isabel. Asimismo, el límite de pago bancario de 20 euros obliga a realizar varios cobros para un mismo billete”, denuncian. “Hay tarjetas bancarias que requieren PIN y directamente no funcionan en el sistema”, apostillan.
Tampoco dejan de lado inconvenientes en los bonos para familias numerosas. “Además, se han implantado tarifas sin redondeo a 5 céntimos, creando importes imposibles de gestionar en efectivo. Nos encontramos en la absurda situación de tener que poner dinero de nuestro propio bolsillo porque no disponemos de monedas de 1 y 2 céntimos”, ponen sobre la mesa.
“Desde hace tiempo venimos denunciando que los conductores y las conductoras estamos soportando una presión insoportable: vehículos saturados, horarios imposibles, falta de medios y una tensión constante con viajeros desesperados porque no caben en las guaguas o porque sus bonos no funcionan”, concluyen.
