Las intensas lluvias registradas durante la noche del domingo y la madrugada de este lunes han provocado la crecida de varios barrancos en San Bartolomé de Tirajana, dejando zonas incomunicadas y carreteras cerradas en distintos puntos del municipio.
Las áreas de Los Palmitos, Lomo Gordo y Lomo Perera permanecen aisladas debido al aumento del caudal en los barrancos de Chamoriscán y Ayagabres, mientras desde el Ayuntamiento se insiste en la máxima precaución a la población ante la evolución del temporal.
El concejal de Seguridad y Emergencias, José Carlos Álamo, ha advertido de la peligrosidad de la situación y ha pedido a la ciudadanía mantenerse informada a través de los canales oficiales.
Carreteras cerradas
El fuerte aumento del caudal del Barranco de Soria ha obligado al cierre total de la GC-505, lo que ha impedido el convoy de auxilio previsto para trasladar a vecinos afectados en la zona de Las Crucitas.
Además, también se han registrado cortes en otros accesos del municipio, dificultando la movilidad y el acceso a varios núcleos poblacionales.
Durante la mañana, los Bomberos de Gran Canaria tuvieron que intervenir para rescatar a un conductor atrapado por el agua a la altura de la antigua Plaza de Toros.
Rescates y daños
Las crecidas han sido especialmente intensas en los barrancos de Chamoriscán y Ayagabres, que junto a las escorrentías procedentes de Fataga han incrementado el caudal del Barranco de Maspalomas.
Este flujo ha provocado que el canal discurra con fuerza hacia la Charca y la Playa de Maspalomas, donde el oleaje ha afectado a la arena en varios tramos del litoral.
Ante esta situación, se ha procedido a la apertura de un desagüe en La Charca para evitar daños mayores por la acumulación de agua.
Playas en alerta
La desembocadura de los barrancos en la costa ha generado turbiedad en el agua y condiciones peligrosas para el baño, lo que ha llevado a izar la bandera roja en la práctica totalidad de las playas del municipio.
Las escorrentías han causado además daños en zonas como San Agustín, Las Burras y El Veril, donde se han visto afectados distintos tramos del litoral.
Durante la madrugada también se produjo el cierre cautelar de la GC-60 por desprendimientos de piedras y barro a la altura del Molino de Agua de Fataga, una incidencia que ya ha sido resuelta por los servicios municipales.
El Ayuntamiento mantiene activados los dispositivos de seguimiento y actuación, mientras se insiste en la necesidad de extremar las precauciones hasta que finalice la alerta por la borrasca.
