Agentes de la Policía Nacional han culminado con éxito dos investigaciones independientes en Las Palmas de Gran Canaria relacionadas con delitos de agresión sexual, prostitución y corrupción de menores, desarrolladas por la Unidad de Familia y Atención a la Mujer (UFAM). Ambas actuaciones se iniciaron gracias a la colaboración de profesionales del ámbito social y educativo, clave para detectar situaciones de riesgo.
La primera investigación se activó tras la alerta de una asociación especializada en la atención a menores en situación de vulnerabilidad. Según las pesquisas, una menor habría relatado hechos presuntamente delictivos ocurridos en el domicilio de un adulto de su entorno.
Sospechoso
Los agentes determinaron que el investigado se habría aprovechado de la vulnerabilidad de la víctima, utilizando intimidación y manipulación. Además, el análisis de las comunicaciones evidenció que el sospechoso ofrecía compensaciones económicas a cambio de encuentros sexuales, siendo plenamente consciente de la minoría de edad. El estudio de los dispositivos electrónicos resultó clave para el esclarecimiento del caso, que concluyó con la detención del presunto autor el pasado 26 de marzo.
La segunda actuación tuvo su origen en un centro de menores, donde el personal detectó una situación sospechosa tras la solicitud de un joven para recibir una transferencia económica de un adulto. Las investigaciones permitieron comprobar que el menor había sido contactado por un hombre al que conoció durante unas prácticas laborales. Según los indicios recabados, el detenido habría realizado propuestas sexuales a cambio de dinero y protagonizado conductas inapropiadas hacia el menor. El arresto se produjo el 30 de marzo de 2026.
Disposición judicial
Ambos detenidos han sido puestos a disposición judicial, mientras que las investigaciones continúan abiertas a la espera del análisis de los dispositivos intervenidos. Los agentes no descartan la aparición de nuevas víctimas o pruebas que amplíen el alcance de los hechos.
Desde la UFAM recuerdan la importancia de comunicar y denunciar cualquier indicio de delito sexual contra menores, subrayando que la colaboración ciudadana resulta esencial para garantizar su protección y prevenir nuevas situaciones de riesgo.