¿El cambio climático puede afear las zonas más bonitas de Gran Canaria? La pregunta, que puede sonar retórica, surge de un análisis realizado por el Cabildo Insular ante las posibles consecuencias del calentamiento global en el turismo —y viceversa—. La Corporación teme que el tradicional sol y playa se pueda ver perjudicado por la crisis que azota al planeta.
El grupo de Gobierno insular ha encargado a la empresa The Travel Foundation que elabore un plan de acción climática donde se aborden los retos que enfrenta el sector turístico ante el cambio climático. El contrato, tramitado mediante un negociado sin publicidad, asciende a los 40.000 euros y tiene un plazo de ejecución de seis meses que termina en el mes de julio.
Mercados de origen
El contrato, tramitado por la Consejería de Turismo —área encabezada por Carlos Álamo—, pretende analizar diferentes desafíos como las alteraciones climáticas en los mercados de origen. “El Mediterráneo enfrentará un clima más tropical, mientras que el norte y el centro de Europa experimentarán inviernos más confortables”, recoge el informe de necesidad.
En el caso del verano, apunta, se registrarán temperaturas cálidas inusuales. La consecuencia de todos estos cambios será una modificación en las preferencias y dinámicas de los principales países de donde llegan visitantes al Archipiélago. Pero la cosa no queda ahí porque —señala— se generará un impacto en las características que puede ofrecer el destino.

"Mitigar los riesgos"
“Gran Canaria, cuya oferta turística se basa principalmente en sol y playa, podría ver alteradas las condiciones que definen su atractivo principal debido a los efectos del cambio climático en el entorno natural”, indica. Por otro lado, pone el foco en la dependencia del transporte aéreo, cómo pueden afectar las emisiones producidas y la necesidad de reducirlas.
Una vez definida la base del problema, el Cabildo grancanario quiere llevar a cabo el plan de acción climática con el objetivo de “analizar estos y otros impactos de manera estratégica y coordinada y plantear acciones concretas para mitigar los riesgos”. La hoja de ruta comienza con alinearse a otros planes vigentes y así asegurar “una visión unificada y coherente”.

"Diversificación de la oferta turística"
Además, la corporación presidida por Antonio Morales quiere guiar la creación y reconversión de productos turísticos. Todo con el propósito de “servir como base para la transformación y diversificación de la oferta turística, adaptando los principales productos a las nuevas condiciones climáticas y de mercado”. Ahora bien, cuenta con algún objetivo más.
Tampoco deja de lado el fortalecimiento de la sostenibilidad del destino. Según explica el texto, consiste en incluir acciones que mitiguen los impactos climáticos, reduzcan la dependencia de fuentes emisivas y fomenten un modelo turístico más resiliente y competitivo. La medida está dentro de un proyecto mayor con una cuantía de 125.000 euros.
Financiación
Los 85.000 euros restantes corresponden a la creación o reconversión de productos turísticos conforme a las acciones recogidas en el Plan de Acción Climática o instrumento análogo. El total está subvencionado por la Consejería de Turismo y Empleo del Gobierno de Canarias. En definitiva, pretenden estudiar cómo evitar las consecuencias de la grave crisis climática.
Entre las recomendaciones internacionales está el monitorear las emisiones de CO2 del turismo, descarbonizar las operaciones turísticas e involucrar al sector en la eliminación de carbono. “En agosto de 2019, se declaró la emergencia climática en las Islas, reconociendo la vulnerabilidad del Archipiélago como un territorio subtropical”, indica el documento.
Transformación
“Esta declaración establece como objetivo la descarbonización de la economía canaria para el año 2040, marcando un compromiso ambicioso que exige la combinación de políticas de mitigación (reducir las emisiones netas de GEI) y adaptación (limitar los riesgos climáticos y reducir las vulnerabilidades locales)”, continúa.
En sintonía con los retos que tienen por delante, desde el Cabildo Insular exponen que “la acción climática en Canarias no solo es una necesidad para mitigar riesgos, sino también una oportunidad para transformar su modelo turístico hacia uno más sostenible, resiliente y alineado con los compromisos globales de lucha contra el cambio climático”.
Incremento del gasto
A pesar de todo, resalta que la estrategia turística de Gran Canaria a 2025 se centró “en un modelo de crecimiento sostenible, priorizando un incremento cualitativo del gasto turístico mediante una oferta de alta calidad y valor experiencial que atraiga a visitantes con mayor poder adquisitivo y prolongue su estancia”.
Asimismo, asevera que busca la diversificación de mercados emisores y canales de distribución, reduciendo así la dependencia de los grandes turoperadores y de los cuatro mercados principales para aumentar la resiliencia ante crisis económicas o políticas.
