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Imagen de archivo del Aeropuerto de Gran Canaria / EFE

La falsa amenaza de bomba en un avión de Vueling en Gran Canaria obligó a detener todos los vuelos y provocó desvíos a Tenerife

Los controladores aéreos explican que Aena ordenó detener las operaciones mientras las fuerzas de seguridad inspeccionaban la aeronave procedente de Barcelona

El Aeropuerto de Gran Canaria suspendió temporalmente todos los despegues y aterrizajes durante el operativo de seguridad desplegado este lunes, 26 de octubre, tras recibirse una amenaza de bomba en un avión de Vueling procedente de Barcelona. La situación provocó retrasos, obligó a mantener aeronaves en espera y ocasionó algunos desvíos a Tenerife.

Según ha informado este martes la cuenta de los controladores aéreos en X, el aviso se recibió cuando el vuelo VY3008 se encontraba en la aproximación final al aeropuerto grancanario. Fue entonces cuando el servicio de operaciones comunicó una amenaza de bomba notificada por la Guardia Civil.

Tras el aterrizaje, la aeronave fue dirigida a una zona apartada del aeropuerto, destinada a situaciones de interferencia ilícita y otras incidencias relacionadas con la seguridad. Hasta allí se desplazaron inmediatamente las fuerzas de seguridad y los bomberos.

Suspensión de las operaciones

Los controladores explican que el aeropuerto continuó funcionando inicialmente con normalidad, incluso después de que se comunicara que la categoría del Servicio de Salvamento y Extinción de Incendios (SSEI) había quedado momentáneamente reducida a cero. Posteriormente, Aena decidió suspender temporalmente todas las operaciones, por lo que los aviones que se aproximaban a Gran Canaria tuvieron que permanecer en espera y los despegues quedaron detenidos.

Mientras tanto, los pasajeros del vuelo afectado fueron desembarcados con sus equipajes de mano para proceder a las correspondientes revisiones. La aeronave quedó aislada y fue inspeccionada por los especialistas en desactivación de explosivos (Tedax) de la Guardia Civil.

Recuperación de la normalidad

Una vez desalojados los pasajeros, se confirmó que las pistas podían volver a utilizarse. Inicialmente se optó por dar preferencia a la pista 03R y, posteriormente, se recuperó la operativa en ambas pistas. Los controladores destacan también la coordinación civil y militar para disponer, en caso necesario, de una calle de rodaje militar próxima a la base aérea.

La actividad aeroportuaria se fue recuperando progresivamente, después de las demoras acumuladas tanto en tierra como en los vuelos que permanecían en espera. Según los controladores, algunos aviones tuvieron que desviarse a un aeropuerto alternativo en Tenerife.

La Guardia Civil se ha hecho cargo de investigar el origen de la falsa amenaza de bomba, según confirmaron previamente fuentes policiales a Atlántico Hoy. Por el momento, no ha trascendido si se han practicado detenciones relacionadas con este incidente.

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