La falta de personal ha vuelto a sacar a la calle a la plantilla de la residencia Taliarte Sur. Las trabajadoras se han concentrado este lunes frente al Cabildo de Gran Canaria para reclamar más auxiliares, la cobertura de las bajas y unas condiciones que les permitan atender con tiempo y dignidad a las personas mayores.
La situación, explican, se ha agravado con la llegada del verano. A las vacaciones se suman bajas laborales y turnos que no siempre se cubren, lo que obliga al personal disponible a asumir una carga cada vez mayor.
“Tenemos una falta de personal tremenda”, resume Dácil Cano, delegada del comité de empresa y secretaria de Organización del Frente Sindical Obrero de Canarias (FSOC).
Un nuevo pliego que no llega
Una parte importante de la reclamación está relacionada con el nuevo pliego que debe regular el servicio. Según relata Cano, la dirección del centro les comunicó que saldría el pasado 1 de julio e incluiría mejores condiciones, entre ellas un posible refuerzo de la plantilla. Sin embargo, asegura que todavía no tienen información sobre su publicación.
La representante sindical sostiene además que el pliego anterior lleva más de un año caducado. Por ello, la plantilla pide al Cabildo que aproveche el nuevo contrato para revisar las ratios de personal y adaptarlas a las necesidades reales de unos residentes que, en muchos casos, presentan un elevado grado de dependencia.
Diferencias entre plantillas
La residencia combina personal público del Cabildo y trabajadores de una empresa privada, Clece Mayores. Mientras los médicos, farmacia, dirección y los trabajadores de la segunda planta dependen de la institución insular, la tercera y cuarta planta están atendidas por la plantilla externalizada.
Entre las dos plantas, viven 75 residentes, que suelen ser atendidos por entre 11 y 12 auxiliares durante las mañanas y ocho por las tardes, aunque las bajas y las vacaciones reducen con frecuencia estas cifras. El día de la protesta, según relata Cano, una de las zonas contaba con diez auxiliares y otra con siete, pese a que la dotación prevista era mayor.
Esta diferencia entre plantas es uno de los principales motivos de malestar entre la plantilla. De acuerdo con la representante sindical, la planta gestionada por el Cabildo dispone de 16 o 17 auxiliares en turno de mañana. Cano también denuncia una desigualdad en el personal de enfermería: “Lo que nosotros tenemos en tres plantas, ellos lo tienen en una”.
“La gente llega a trabajar llorando”
Esta falta de manos se traduce en dobles turnos, cambios de horarios y guardias para intentar cubrir los huecos. Pero también está afectando a la salud de la plantilla. Cano habla de sobrecarga física y mental, así como de trabajadores que se encuentran de baja por cuadros de ansiedad o depresión. “La gente llega a trabajar llorando porque no sabe lo que se va a encontrar”, lamenta.
A ello se suman las quejas de las familias, que reclaman una atención adecuada para sus seres queridos. La delegada sindical insiste en que las trabajadoras intentan llegar a todo, pero que resulta imposible mantener el mismo nivel de cuidados cuando faltan compañeros: “No somos Dios, no podemos estar en 50.000 sitios”.
Menos tiempo para los residentes
La plantilla advierte de que la escasez de personal puede obligar a suspender actividades, salidas o excursiones porque no hay suficientes auxiliares para acompañar a los residentes sin dejar desatendida la planta.
Cano señala que se producen diferencias dentro del mismo edificio. Mientras los residentes atendidos por el personal público pueden participar en determinadas actividades, los de las plantas gestionadas por la empresa privada pueden quedarse fuera por falta de trabajadores. “No es justo que se tenga que cancelar una excursión porque no tengamos personal para sacarlos”, sostiene.
Reclamaciones desde 2019
La plantilla asegura que estas reivindicaciones no son nuevas. Cano sitúa las primeras reuniones con responsables insulares en torno a 2019. Desde entonces, sostiene que han tratado de trasladar a la Administración que las cifras que aparecen sobre el papel no siempre reflejan la realidad diaria de la residencia.
Para demostrarlo, invita a los responsables del Cabildo a acompañar a los auxiliares durante un turno completo, desde las 7.30 hasta las 14.30 horas. Según explica, alrededor de 50 de los residentes necesitan grúa y ayuda completa para las tareas cotidianas, como levantarse, asearse, vestirse o desplazarse.
Varias semanas de movilizaciones
La concentración frente al Cabildo supone un nuevo paso después de las protestas celebradas los días 3 y 10 de junio ante las puertas de Taliarte Sur. En aquellas movilizaciones, la plantilla ya advertía de que la falta de recursos humanos reducía el tiempo disponible para atender a las personas mayores.
Las demandas también han recibido el respaldo de la Plataforma Residencias Dignas, que a finales de junio alertó de que la insuficiencia de auxiliares afecta tanto a la salud física y psicológica de las trabajadoras como a la calidad de los cuidados. La organización reclamó que se cubran obligatoriamente las bajas, los permisos y las vacaciones.
Aumentar a 15 auxiliares
La plantilla reclama elevar la dotación hasta 14 o 15 auxiliares durante las mañanas y diez durante las tardes. La representante sindical considera que se trata de un refuerzo asumible.
La petición, insiste, no busca únicamente aliviar la carga laboral, sino garantizar que los residentes puedan recibir los cuidados que necesitan: “Al final no hay que hacer distinciones dentro de la residencia. Es responsabilidad del Cabildo poner más personal para cubrir las necesidades de esas personas”.
