El Cabildo de Gran Canaria ha decidido suspender desde este viernes todas las actividades en instalaciones al aire libre y en sus centros de interpretación ante la llegada de la borrasca Therese, una medida que recomienda extender a los municipios de la isla.
La decisión busca reducir los desplazamientos no esenciales, una recomendación que previsiblemente se mantendrá hasta principios de la próxima semana, según la evolución del temporal.
Medidas para reducir riesgos
El presidente insular, Antonio Morales, ha advertido de los riesgos asociados a los desplazamientos, especialmente en carreteras secundarias y en zonas urbanas con mayor probabilidad de inundaciones.
Las medidas han sido acordadas en una mesa de trabajo que volverá a reunirse este viernes para evaluar la situación y decidir nuevas actuaciones de cara al fin de semana.
Activación del plan de emergencias
La decisión se enmarca en la activación del Plan Insular de Emergencias (PEIN) por lluvias y viento, en un contexto en el que las precipitaciones acumuladas durante el invierno incrementan el riesgo de desprendimientos y corrimientos de tierra.
Estas circunstancias pueden afectar de forma directa a la seguridad en la red viaria.
Cierre de carreteras y afecciones
El Cabildo ha procedido al cierre preventivo de tramos de la GC-200 (accesos a Tirma y al Mirador del Andén Verde) y cortará la GC-210 entre Tejeda y Artenara.
Las previsiones apuntan a lluvias intensas y persistentes, especialmente en la cuenca sur, donde ya se han registrado acumulaciones significativas en zonas como Veneguera, Los Azulejos, Soria o Tunte.
Viento, oleaje y recomendaciones
El episodio vendrá acompañado de vientos del suroeste que podrían superar los 90 km/h, especialmente en cumbres y medianías, así como de oleaje de hasta cinco metros.
Desde el Cabildo se insiste en no aparcar ni transitar por cauces de barrancos, retirar materiales que puedan ser arrastrados por el agua y evitar el litoral, apelando a la responsabilidad ciudadana para minimizar riesgos.
