El Cabildo de Gran Canaria ha aprobado la declaración de emergencia para ejecutar 18 obras destinadas a reparar las carreteras más afectadas por la borrasca Therese, que golpeó con fuerza la isla.
La medida permitirá actuar sobre 21 vías de la red insular, muchas de ellas con graves daños, y acelerar la recuperación de la conectividad en distintos puntos del territorio.
Obras urgentes
La propuesta, impulsada desde el área que dirige el vicepresidente Augusto Hidalgo, incluye la adjudicación inmediata de las obras en las diez carreteras más deterioradas.
En estos casos, los trabajos ya estaban en marcha desde hace más de dos semanas, incluso cuando la borrasca Therese seguía activa en la isla.
Inversión prevista
El Servicio de Obras Públicas calcula una inversión inicial de 13.390.000 euros para ejecutar estas actuaciones, una cifra que podría ajustarse a medida que avancen los trabajos.
El objetivo es reparar cuanto antes los daños más graves y garantizar la seguridad en la red viaria insular.
Daños severos
La borrasca azotó Gran Canaria entre el 19 y el 26 de marzo con lluvias intensas y fuertes vientos, llegando a acumular hasta 700 litros por metro cuadrado.
El impacto fue especialmente duro en el sur, el centro y las cumbres, donde se registraron derrumbes, hundimientos y descalces que afectaron a 21 carreteras.
Cierres masivos
En el momento más crítico del temporal, hasta 25 vías llegaron a estar cerradas en un solo día debido al riesgo para la circulación.
Aunque muchas incidencias se resolvieron rápidamente, aún quedan carreteras con restricciones o cortes que requieren obras de mayor envergadura.
Respuesta rápida
Desde el primer momento, el Cabildo activó trabajos de emergencia en ocho obras prioritarias, apoyándose en empresas encargadas del mantenimiento habitual.
Ahora, con la declaración oficial de emergencia, se podrán adjudicar de forma casi inmediata las actuaciones restantes para recuperar la normalidad.
Empresas listas
El Servicio de Obras Públicas cuenta ya con empresas con capacidad de intervención inmediata, con medios técnicos, personal y experiencia en este tipo de situaciones.
Esto permitirá acelerar los trabajos en las carreteras que aún presentan mayores dificultades y reducir los plazos de ejecución.
Riesgo real
La emergencia se justifica por tratarse de un fenómeno imprevisible que alteró de forma súbita las condiciones del terreno, generando riesgos graves para los usuarios.
Entre los peligros detectados figuran desprendimientos y caídas de materiales, lo que obliga a actuar con rapidez para garantizar la seguridad.
Trabajo intenso
Durante la semana de la alerta, unos 300 operarios atendieron cerca de 250 incidencias en la red de carreteras de Gran Canaria.
Gracias a esta intervención, muchas vías pudieron reabrirse en cuestión de horas o días, aunque una decena sigue afectada por daños importantes.
Tramos clave
Las actuaciones más urgentes se concentran en carreteras como la GC-60 (Tejeda-Maspalomas), GC-15 (carretera del Centro), GC-200 (acceso a Tirma) o GC-210 (La Aldea-El Parralillo).
También se trabaja en otras vías relevantes como la GC-400, GC-550, GC-654, GC-655 o GC-607, fundamentales para la movilidad en la isla.
