El Cabildo de Gran Canaria destinará 1.641.321 euros a la modernización y al refuerzo de la seguridad en el Jardín Botánico Canario Viera y Clavijo.
La corporación insular ejecutará dos grandes intervenciones destinadas a la estabilización de los taludes del recinto y a la renovación integral de su zona de viveros, consolidando este espacio emblemático como un centro científico de referencia a nivel nacional, explican en un comunicado.
Seguridad tras la borrasca
La primera de las actuaciones cuenta con un presupuesto de 389.614 euros y un plazo de ejecución de tres meses y medio. Su objetivo prioritario es mitigar el riesgo de desprendimientos tras los daños ocasionados por la borrasca Therese el pasado mes de marzo.
Los técnicos y operarios realizarán estudios fotogramétricos mediante drones con el fin de identificar las zonas con mayores grietas, sumados a labores de desbroce y saneamiento manual de piedras inestables, además de la instalación de redes de cable de acero y mallas de contención.

Durante los trabajos se protegerán los caminos históricos, las redes de riego, el mobiliario y las colecciones botánicas. Según el consejero de Medio Ambiente, Clima, Energía y Conocimiento, Raúl García Brink, la meta principal es garantizar la seguridad de los visitantes, recuperar el recorrido circular y devolver paulatinamente la normalidad a los senderos.
Nuevos viveros
Por otro lado, la segunda intervención supondrá la renovación completa del área de viveros con una partida de 1.251.706 euros y un desarrollo previsto de ocho meses.
Este proyecto trasladará y reunificará las actividades de reproducción de plantas en una nueva área técnica separada del público. García Brink destaca que se sustituirán unas instalaciones obsoletas por espacios modernos que optimicen la capacidad de reproducir, investigar y conservar las especies endémicas amenazadas del archipiélago.
En este sentido, el director del centro, Juli Caujapé-Castells, señala que las obras mejorarán las condiciones de trabajo del personal y reforzarán las capacidades científicas y educativas del recinto.
Apuesta por la energía limpia
La transformación del parque incluye además un pilar de sostenibilidad energética mediante una instalación solar fotovoltaica formada por 540 módulos de 410 vatios pico y dos baterías de acumulación de 400 kilovatios hora.
Este sistema cubrirá el 92 % de la demanda eléctrica de las infraestructuras del jardín —incluyendo sus oficinas, el vivero, la estación de recarga de vehículos eléctricos (ERVE) y las dependencias del CECOPIN, del CIEGC y de la Comarca 1—.
Con esta infraestructura se evitará la emisión anual de 282 toneladas de dióxido de carbono, un impacto equivalente a la plantación de 1.691 pinos canarios.
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