Imagen de los 'puppys' transitando encima de un espacio protegido de las Dunas de Maspalomas   IMAGEN DE LA RED
Imagen de los 'puppys' transitando encima de un espacio protegido de las Dunas de Maspalomas IMAGEN DE LA RED

Multa de 650 euros a los 'cachorros humanos' que invadieron una zona protegida de las Dunas de Maspalomas a cuatro patas

El Cabildo de Gran Canaria ha identificado a la empresa organizadora de una actividad en la que 30 personas recorrieron a cuatro patas una zona restringida del espacio natural

luna moya

El desfile de personas con máscaras de perro que se hizo viral en las Dunas de Maspalomas tendrá consecuencias económicas. El Cabildo de Gran Canaria prepara una multa de 650 euros contra la empresa organizadora de una actividad en la que una treintena de participantes recorrieron a cuatro patas una zona de uso restringido de la Reserva Natural Especial de las Dunas de Maspalomas.

Los hechos ocurrieron el pasado 11 de octubre, cuando el grupo, integrado por 29 participantes y una persona que portaba una bandera, se adentró aproximadamente 70 metros en un área protegida donde el tránsito está restringido.

El consejero insular de Medio Ambiente, Energía y Clima, Raúl García Brink, ha confirmado que los agentes de Medio Ambiente han elaborado el correspondiente informe y que la institución ha conseguido identificar a los responsables de la organización.

La sanción prevista asciende a 650 euros y el expediente se encontraba en su fase final de tramitación, pendiente de su notificación al responsable.

Un desfile viral

Las imágenes comenzaron a circular por redes sociales a mediados de octubre. En ellas aparecía un grupo de personas desplazándose a cuatro patas por las dunas, equipadas con máscaras de perro, correas y collares, mientras otra persona encabezaba la marcha con una bandera del Puppy Pride.

Inicialmente, varios usuarios y medios de comunicación identificaron a los participantes como therians, personas que experimentan una identificación con animales. Sin embargo, la actividad estaba vinculada al Maspalomas Fetish Pride, un festival celebrado entre el 1 y el 12 de octubre en el municipio grancanario de San Bartolomé de Tirajana.

En realidad, los participantes pertenecían al ámbito del puppy play, una práctica de interpretación de roles en la que las personas adoptan comportamientos o estéticas caninas y que puede estar relacionada con el fetichismo.

La polémica no se ha producido por la indumentaria o las características del encuentro, sino por el lugar elegido para desarrollarlo.

Las Dunas de Maspalomas constituyen un espacio natural protegido con diferentes niveles de acceso, entre ellos zonas de uso general, de uso restringido y de exclusión, destinadas a preservar su biodiversidad.

Localizados por los vídeos

La investigación comenzó después de que las imágenes del desfile se difundieran en plataformas como Instagram y TikTok.

Los agentes analizaron el material audiovisual y realizaron comprobaciones para determinar el recorrido exacto del grupo. Según la información publicada por Canarias7, los investigadores utilizaron la plataforma cartográfica IDE Canarias para confirmar que los participantes habían accedido hasta 70 metros dentro de una zona restringida.

A partir de estas averiguaciones, el Cabildo consiguió identificar a los organizadores y a la persona jurídica responsable, contra la que se dirigirá el procedimiento sancionador.

Sin embargo, García Brink ha explicado que no será posible sancionar individualmente a las 30 personas que participaron en el desfile.

El motivo es que los agentes de Medio Ambiente no estaban presentes cuando ocurrieron los hechos y, por tanto, no pudieron identificar formalmente a cada uno de los participantes.

De esta manera, la responsabilidad administrativa se exigirá a la empresa organizadora, cuya identidad no ha sido divulgada públicamente.

Vigilancia en redes

El caso ha vuelto a poner sobre la mesa las dificultades para controlar el tránsito de visitantes por uno de los espacios naturales más reconocibles de Gran Canaria.

García Brink ha recordado que el Cabildo ha instalado 182 nuevas señales informativas en las dunas, también en las inmediaciones de quioscos y chiringuitos, para advertir de las limitaciones de acceso.

El objetivo es que los visitantes conozcan qué zonas pueden recorrer y cuáles están reservadas a la conservación ambiental.

La vigilancia, además, no se limita a los controles presenciales.

El consejero ha explicado que la institución también realiza un seguimiento de las publicaciones en redes sociales y de las actividades promocionadas por establecimientos turísticos.

En este sentido, el Cabildo ha requerido a varios influencers que eliminen vídeos en los que animaban a entrar en zonas restringidas, además de dirigirse a cadenas hoteleras que promocionaban sesiones fotográficas en el espacio protegido sin disponer de autorización.

Según García Brink, estos requerimientos suelen atenderse rápidamente. La Administración también ha intervenido ante la publicación de imágenes de personas deslizándose por las dunas o realizando otras actividades prohibidas.

Multas por acceder

La protección de las Dunas de Maspalomas lleva años siendo objeto de actuaciones específicas por parte de los agentes de Medio Ambiente y del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil.

En agosto de 2025, ambas administraciones reforzaron la vigilancia tras detectar que entre 150 y 300 personas accedían diariamente a zonas restringidas, una cifra que podía alcanzar los 500 visitantes durante las horas próximas al atardecer.

Las sanciones por incumplir las normas del espacio natural pueden comenzar en los 150 euros, aunque las cantidades varían en función de la conducta y de la gravedad de la infracción.

En septiembre de 2025, uno de los primeros dispositivos conjuntos de control terminó con 75 intervenciones y 15 denuncias a personas físicas, además de una denuncia contra una empresa dedicada a la fotografía.

Tampoco es la primera vez que una actividad viral acaba con una sanción anunciada contra sus organizadores. En febrero de 2024, el Cabildo comunicó una multa de 600 euros por una campaña promocional que animaba a buscar un maletín con 1.000 euros escondido en las dunas.

Ahora, la institución insular insiste en que mantendrá las actuaciones de vigilancia, los requerimientos y los procedimientos sancionadores para impedir que actividades no autorizadas pongan en riesgo la conservación de la reserva natural.

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