Presa de Los Pérez, en Gran Canaria, a punto de rebosar por la borrasca Therese./ AYTO. GÁLDAR
Presa de Los Pérez, en Gran Canaria, a punto de rebosar por la borrasca Therese./ AYTO. GÁLDAR

Las presas de Gran Canaria alcanzan niveles récord: 39 millones de m³

El Cabildo garantiza agua para riego durante cinco años tras las lluvias históricas de las borrascas Claudia y Therese

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Alberto Ley

Gran Canaria entra en una situación hídrica inédita. Las presas de la isla han pasado de almacenar 2,3 millones a 39 millones de metros cúbicos de agua, multiplicando por 17 sus reservas tras el paso de las borrascas Claudia y Therese.

El presidente del Cabildo, Antonio Morales, ha calificado el episodio como “histórico” y ha garantizado que el agua para riego está asegurada durante los próximos cinco años.

A esta reserva se sumarán además aportaciones de aguas industriales, lo que refuerza la estabilidad del sistema hídrico agrícola.

Lluvias sin precedentes

Las precipitaciones registradas durante la borrasca Therese han dejado cifras extraordinarias, especialmente en la cumbre de la isla.

En algunos puntos, en apenas seis días se ha acumulado más lluvia que en años completos recientes, superando registros de 2022, 2023 e incluso del bienio 2024-2025.

En zonas como Bañaderos (Arucas), se alcanzaron 160 litros por metro cuadrado en un solo día, el valor más alto de su serie histórica.

Además, en áreas de cumbre se superaron los 500 litros por metro cuadrado acumulados, en un fenómeno descrito como “doblemente histórico”.

Llenado generalizado

Uno de los aspectos más destacados ha sido el llenado simultáneo de presas en toda la isla, un hecho poco habitual.

En total, 35 presas se han llenado, mientras que otras cinco podrían hacerlo en los próximos días.

De las siete presas del Cabildo, seis están al máximo y Chira se encuentra al 51% de su capacidad.

Este comportamiento responde a la distribución uniforme de las lluvias, que ha beneficiado a todo el territorio insular.

Impacto y seguridad

Las presas han desempeñado un papel clave en la gestión del agua, absorbiendo las crecidas y reduciendo el impacto de las escorrentías.

Desde el Cabildo se subraya que el hecho de que una presa rebose no implica mayor riesgo, ya que el agua se evacúa de forma controlada.

Además, las lluvias han contribuido a la recarga del acuífero subterráneo, reforzando los recursos hídricos de la isla.

Las autoridades destacan que las infraestructuras han respondido de forma “impecable” durante este episodio, aunque avanzan que se seguirán adaptando a la normativa estatal para mejorar su capacidad de prevención.