El Ayuntamiento de Telde ha querido mostrar públicamente su gratitud al artista grancanario Quevedo. El motivo no es otro que su sensibilidad al hacer partícipe a la ciudad, y de forma muy especial al barrio de Jinámar, en el videoclip de su último éxito: Ni borracho.
Desde el Consistorio se tiene claro que esta pieza audiovisual no es solo música; es un trabajo que "pone en valor la riqueza de la cultura y las tradiciones canarias", aseguran en un comunicado.
A través de sus fotogramas, se proyectan los paisajes urbanos, la identidad y la esencia de su gente, exportando una imagen auténtica y orgullosa de las raíces isleñas ante una audiencia global de millones de espectadores.
Telde en el mapa
La inclusión de escenarios teldenses en una producción de este calibre representa una oportunidad única para mostrar la identidad local al planeta. Según el Ayuntamiento, Quevedo reafirma su papel como embajador de excepción, "llevando el nombre de Canarias y Gran Canaria más allá de nuestras fronteras" y consolidándose como un auténtico referente de éxito internacional.
El alcalde de la ciudad, Juan Antonio Peña, ha querido personificar este agradecimiento destacando la altura de miras del cantante: “Queremos agradecer a Quevedo que haya hecho partícipe a Telde en su último videoclip”. Para el regidor, el hecho de que un artista de su dimensión internacional mire hacia su propia tierra y la muestre con tal orgullo es, sin duda, “un gesto que le honra como ciudadano de esta tierra”.
Identidad frente a turismo
Lo que hace que el vídeo sea especial es que dignifica zonas que a veces tienen un estigma social. Se centra en el barrio de Jinámar (Telde), utilizando sus bloques de viviendas, canchas deportivas y plazas como protagonistas. No busca lujos, sino la autenticidad. Por eso muestra a jóvenes que comparten tiempo en los bancos, niños jugando y la energía propia de un barrio trabajador.
Es, en esencia, una carta de amor visual a la cotidianidad de los barrios canarios alejada de los clichés turísticos.
