La Mancomunidad de Municipios de las Medianías de Gran Canaria ha celebrado este lunes el relevo anual de su Presidencia, en cumplimiento del sistema rotatorio que rige este organismo supramunicipal. El alcalde de Santa Brígida, José Armando Armengol Martín, asume el cargo durante el próximo año, tras la cesión realizada por el alcalde de San Bartolomé de Tirajana, Marco Aurelio Pérez.
Con este relevo, la Mancomunidad abre una nueva etapa marcada por la cooperación institucional, reforzando la coordinación de servicios y proyectos entre los ayuntamientos que la integran, así como la defensa conjunta de las necesidades del territorio.
Proyectos ya en marcha
Durante el acto se puso en valor la utilidad de la Mancomunidad a través de iniciativas estratégicas ya en funcionamiento, como el Centro de Estancia Temporal de Animales (CETA), la Estación Depuradora de Aguas Residuales de Ayacata, la Agencia de la Energía de las Medianías o la contratación centralizada de servicios y suministros, ejemplos del impacto positivo de este modelo de gestión compartida.
En su primera intervención como presidente, Armengol afirmó que asume el cargo “con ilusión y responsabilidad”, con el objetivo de dar continuidad a un proyecto común entre los cinco municipios. Asimismo, destacó la Agenda Urbana de Medianías 2030 como la hoja de ruta para afrontar los principales retos del territorio y aprovechar las oportunidades del trabajo conjunto.
El nuevo presidente señaló como líneas clave de actuación la vivienda y el arraigo poblacional, la economía y el empleo de calidad, la gestión del agua, la energía y la conectividad, además del refuerzo de la cohesión social y los servicios públicos, con la meta de impulsar un desarrollo sostenible que genere oportunidades y fortalezca el sentimiento de pertenencia a las Medianías.
La Mancomunidad de Municipios de las Medianías de Gran Canaria, integrada por cinco ayuntamientos, tiene como finalidad promover acciones conjuntas que favorezcan el desarrollo económico, social y ambiental de este ámbito territorial, bajo la premisa de que la cooperación permite hacer más y hacerlo mejor.
