La bodega Castro y Magán, ubicada en el municipio palmero de Tijarafe, ha recuperado su actividad tras el incendio que afectó a La Palma en 2023 a través de una ayuda de 791.819,10 euros del Programa de Desarrollo Rural (PDR) de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias.
Según ha informado la Consejería, esta financiación ha permitido "reconstruir las instalaciones y adquirir nuevo equipamiento esencial para la producción". Asimismo, el proyecto ha contemplado "la demolición de la estructura tras quedar prácticamente destruida y su posterior reconstrucción", junto a la compra "de maquinaria para retomar la actividad vitivinícola y sidrera".
Entre los equipos adquiridos, detallan "depósitos de acero inoxidable, barricas de roble y sistemas de embotellado, fundamentales para el funcionamiento de la bodega". Apuntan que este apoyo se suma "a otras medidas impulsadas por el Ejecutivo autonómico, como una subvención de 218.000 euros al Cabildo de La Palma para el mantenimiento del empleo en el sector".
100% de la actividad
El propietario de la bodega, Constantino Ballesteros, explicó que ya se ha podido retomar “casi el cien por cien de la actividad”, lo que supone un impulso tanto para la empresa como para los viticultores de la comarca, según recoge la Consejería. Además, avanzó que la empresa prevé "poner en marcha iniciativas de enoturismo con el objetivo de potenciar la cultura vitivinícola de la zona y reforzar su proyección".
Antes del incendio, la bodega contaba con una capacidad de almacenaje superior a los 160.000 litros y una producción media de 70.000 botellas anuales antes del incendio. Conocida por los vinos Tendal, la bodega inició su actividad en 1997 "con la intención de revitalizar el potencial vitivinícola de Tijarafe y Puntagorda", subraya la institución. Está ubicada en cuevas excavadas en la montaña de Bellido y vinculada desde sus inicios a la Denominación de Origen de La Palma.