La carretera de El Rejo, en La Gomera, ha reabierto al tráfico este viernes con medidas preventivas mientras continúan los trabajos de rehabilitación y estabilización de los taludes afectados por los desprendimientos provocados por la borrasca Therese.
La vía, que conecta la GM-1 con la GM-2, volverá a estar operativa, aunque con restricciones específicas para garantizar la seguridad de los conductores. Entre ellas, el Cabildo de La Gomera ha establecido una limitación de velocidad máxima de 40 kilómetros por hora y la prohibición de circular en caso de lluvia.
Reapertura con precaución
La institución insular reforzará la señalización en los dos accesos a la carretera para advertir de la presencia de obras, del riesgo de desprendimientos y de las restricciones que se aplicarán durante episodios de meteorología adversa.
El Cabildo recuerda que estas medidas forman parte de las obras de emergencia activadas para recuperar las condiciones de estabilidad y seguridad de la vía, después de que la borrasca Therese provocara desprendimientos y daños en distintos puntos de la carretera.
Trabajos todavía en marcha
Aunque la carretera vuelve a abrir, las obras continuarán en los próximos días. Durante la ejecución de los trabajos podrán producirse cortes puntuales de carril en los tramos donde se realicen labores de saneo, limpieza o carga de material.
En esos casos, el tráfico será regulado mediante señalistas, semáforos u otros sistemas de control. También se colocarán medidas de protección, como barreras de separación, en las zonas donde exista riesgo para la circulación.
Una vía estratégica
El Cabildo pide a los usuarios que extremen la precaución, respeten en todo momento la señalización provisional y sigan las indicaciones del personal de obra.
La reapertura permitirá recuperar la conectividad por una carretera considerada estratégica para la comunicación entre la zona norte y el resto de La Gomera, al mismo tiempo que se compatibiliza el tránsito con el avance de las obras de seguridad.
