Las tradiciones populares no siempre generan consenso, especialmente cuando se miran desde prismas ideológicos distintos. En Canarias, donde las fiestas forman parte del tejido social y cultural de cada isla, algunos actos que durante décadas han pasado casi desapercibidos hoy se someten a un debate profundo. No solo sobre su vigencia, sino sobre el mensaje que transmiten en una sociedad que ha cambiado.
Eso es lo que está ocurriendo en La Gomera, donde la elección de la Romera Mayor ha provocado una división interna en el PSOE, enfrentando dos visiones muy distintas sobre cultura, feminismo y representación de la mujer en los actos festivos.
Debate interno
El conflicto se ha abierto entre la dirección insular del partido y el grupo municipal socialista en el San Sebastián de La Gomera. Mientras el secretario insular del PSOE, Manuel Ramón Plasencia, defiende este tipo de certámenes como expresiones culturales arraigadas, los concejales socialistas del Ayuntamiento capitalino han elevado el debate a otro nivel.
El grupo municipal ha solicitado amparo a la Comisión Ejecutiva Federal, en Madrid, para que sea Ferraz quien determine si estos actos suponen una cosificación de la mujer incompatible con los principios feministas del partido. Una decisión que evidencia hasta qué punto la fractura interna es profunda.
Tradición cuestionada
El origen inmediato de la polémica está en la gala celebrada el pasado sábado en la plaza de la Iglesia de la Asunción, donde se eligió a la Romera Mayor de las Fiestas Patronales. En ese acto fue coronada la joven María Leonor Márquez Sánchez, en una ceremonia que durante años ha formado parte del calendario festivo local.
Para el sector crítico del PSOE gomero, calificar este evento como cultural o tradicional supone desvirtuar su verdadera naturaleza. Consideran que, más allá de la vestimenta típica, el objetivo final es elegir a la mujer “más guapa”, reproduciendo esquemas que, a su juicio, no tienen cabida en un partido que se define como feminista.
Choque ideológico
Desde el grupo municipal socialista se habla abiertamente de una “deriva ideológica” del secretario insular y se califican sus declaraciones de “profundamente lamentables”. En sus comunicados, sostienen que presentar estos certámenes como actos etnográficos es una burla a la ciudadanía, al entender que el componente estético sigue siendo el eje central del evento.
La crítica no se queda en el plano local. Los concejales vinculan esta controversia con el contexto interno del PSOE a nivel estatal, marcado en los últimos tiempos por debates y escándalos relacionados con machismo y acoso, lo que, a su juicio, obliga a mantener una posición firme y sin ambigüedades.
Defensa cultural
Frente a estas acusaciones, Manuel Ramón Plasencia mantiene una postura clara. Defiende que la elección de romeras cuenta con un amplio respaldo social en la isla y que su finalidad no es competir en belleza, sino mostrar valores etnográficos y tradiciones locales propias de cada municipio.
El dirigente socialista recuerda además que estos concursos se celebran en La Gomera desde hace más de tres décadas, bajo gobiernos de distintos signos políticos, sin que hasta ahora se hubiera planteado su eliminación. Para Plasencia, eliminar estos actos supondría romper con una parte del patrimonio festivo insular.
Feminismo y fiestas
El núcleo del conflicto no es solo la gala en sí, sino el significado simbólico que se le atribuye. Para el sector crítico del PSOE gomero, estos certámenes representan una manifestación de machismo estructural, incompatible con la lucha por la igualdad que el partido ha liderado históricamente.
La portavoz municipal, Ventura del Carmen Rodríguez, y sus aliados en el pleno insisten en que no se puede justificar un concurso de este tipo por el mero hecho de usar trajes tradicionales. A su juicio, eso no neutraliza el componente de exhibición ni la lectura sexista que puede hacerse del evento.
Decisión pendiente
Ante esta confrontación interna, será ahora la dirección federal del PSOE la que tenga que pronunciarse. Ferraz deberá valorar si la elección de la Romera Mayor puede considerarse una expresión cultural legítima o si, por el contrario, entra en conflicto con los principios feministas del partido.
Mientras tanto, el debate sigue abierto en La Gomera, reflejando una discusión más amplia que atraviesa a muchas fiestas populares en Canarias: cómo preservar la tradición sin ignorar los cambios sociales y las nuevas sensibilidades.
