El proyecto piloto desarrollado para extraer los gases volcánicos detectados en el subsuelo de Puerto Naos y La Bombilla, en La Palma, ha logrado resultados que apuntan a una “solución definitiva” para reducir las concentraciones de dióxido de carbono (CO₂) que siguen afectando a estas zonas tras la erupción del Tajogaite.
La directora del Instituto Geográfico Nacional (IGN), Carmen López, explicó este jueves que el CO₂ que continúa aflorando procede del magma que permanece bajo la superficie desde el final de la erupción de 2021. “Queda más magma en el subsuelo del que salió durante la erupción y ese magma sigue desgasificando”, señaló.
El gas sigue saliendo
Según detalló López, el gas asciende a través de una red de fracturas, atraviesa el acuífero y encuentra vías preferentes de salida hacia la superficie, especialmente en Puerto Naos y La Bombilla. Aunque las concentraciones han bajado respecto a los primeros meses tras la erupción, todavía no hay una tendencia clara que permita saber cuándo terminará el proceso.
La extracción directa del gas desde el subsuelo mediante sistemas de despresurización se planteó al principio como una posibilidad teórica. Sin embargo, el proyecto piloto ha dado resultados que, según la responsable del IGN, “han superado las expectativas iniciales”.
Resultados por encima de lo esperado
“Es una sorpresa muy grata ver no solamente que funciona, sino que el radio de acción es más amplio de lo que se pensó en un primer momento”, afirmó López. A su juicio, esta es la primera herramienta que ha demostrado ser eficaz para reducir las concentraciones de CO₂ antes de que el gas llegue a los edificios.
Por eso, la directora del IGN considera que el sistema “parece definitivo” y sitúa a La Palma como un referente mundial en la aplicación de este tipo de soluciones para zonas afectadas por gases volcánicos.
Nuevos puntos de extracción
El comisionado especial para la Reconstrucción de La Palma, Héctor Izquierdo, explicó que el proyecto piloto fue contratado con el Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja, dependiente del CSIC, con el objetivo de recuperar las áreas más afectadas de Puerto Naos y extender después la experiencia a La Bombilla.
La instalación experimental, situada en la calle Guzmán Pérez y Pérez de Puerto Naos, ha permitido extraer CO₂ mediante la despresurización del terreno. Los resultados no solo se han notado en el edificio intervenido, sino también en un área de influencia de hasta 50 metros.
Playa Chica y el paseo marítimo
A la vista de esos datos, ya se tramita una nueva actuación valorada en 150.000 euros para ejecutar dos nuevos puntos de extracción en Puerto Naos.
Uno de ellos se ubicará en Playa Chica, dentro de la denominada “zona negra” por ser una de las áreas con mayores concentraciones de gas. El otro se situará en la cabecera norte del paseo marítimo de Puerto Naos.
Bajadas significativas de CO₂
Izquierdo destacó que algunos inmuebles situados dentro del radio de acción del proyecto piloto han registrado reducciones “muy significativas” de CO₂.
Como ejemplo, señaló que en uno de los establecimientos de Playa Chica los niveles han bajado hasta unos 1.400 partes por millón, frente a registros anteriores que superaban las 45.000 partes por millón.
Una red permanente
El objetivo final es desarrollar en una fase posterior una red de canalización permanente que permita conducir el CO₂ a través de infraestructuras específicas hasta zonas alejadas de las áreas residenciales.
Con ello, las administraciones y los equipos científicos buscan avanzar en la recuperación de Puerto Naos y La Bombilla, dos de los puntos más afectados por la presencia de gases volcánicos desde la erupción del Tajogaite.
