Un gato que ronronea, es suave y reacciona a las caricias de las personas con las que convive. La particularidad de esta mascota que ha integrado el Centro Municipal de Día Acaymo, dependiente de la concejalía de Bienestar Social y Calidad de Vida del Ayuntamiento de La Laguna es que no es animal de carne y hueso, sino un robot.
Se trata de un gato robótico de última generación que han integrado en sus programas y terapias socializadoras con el objetivo de aliviar el estrés emocional y el aislamiento social entre las personas mayores. Según el Ayuntamiento, estos dispositivos ya se han probado en otros lugares del mundo "con resultados positivos, destacando su capacidad para mejorar la estimulación cognitiva y sensorial".
Tecnología innovadora
Estos gatos "cuentan con sensores integrados para responder al movimiento y al contacto, como las caricias y abrazos, como los gatos de verdad, sin necesidad de cuidados especiales o alimentación", explican desde la concejalía a Atlántico Hoy, y destacan su función de acompañamiento emocional. No requieren cuidados específicos y cuentan con "pelaje sintético, lo que evita posibles alergias".
La mascota "puede abrir y cerrar los ojos, levantar la pata, abrir la boca y mover la cabeza y el cuerpo", detallan. Lo que hay detrás de este ingenio es "una tecnología innovadora, llamada Vibrapurr, que genera un ronroneo que parece real".
Reducción de la soledad
Sobre sus beneficios, detallan que es “un instrumento diseñado para reconfortar, acompañar y divertir a nuestros mayores” y que entre sus aportaciones se encuentran “la reducción de la soledad y aislamiento emocional, el fomento de la interacción social, la reducción del estrés y la ansiedad, beneficios emocionales, estimulación cognitiva y sensorial, fomento de la incorporación de la tecnología, mejora la motricidad y la coordinación”, reforzando la mejora de la calidad de vida.
El Consistorio recordó que muchos casos de aislamiento están vinculados a problemas de salud mental como la depresión o la ansiedad, y apuntó que esta herramienta, sencilla y adaptada a las capacidades de los usuarios, incide directamente en ese impacto en la salud mental.
Mascotas reales
¿Sería igual de efectivo el uso de animales reales? "Tanto el gato como el robot son un complemento a las terapias que se aplican en el centro, y no sustituyen al personal. Y las mascotas reales pueden suponer un problema por las alergias a estos animales, además de otros condicionantes, como los cuidados que requieren", explican desde el Consistorio.
Añaden que el centro funciona de lunes a viernes en horario de mañana y tarde, por lo que "no habría nadie para hacerse cargo durante la noche ni los fines de semana", y que una mascota requeriría "un cuidador o entrenador especializado, y no es el caso", justificando la elección del formato robótico.
No obstante, matizan que "se realizan actividades puntuales en las que acuden mascotas, generalmente perros, de entidades sin ánimo de lucro, pero siempre están supervisadas por profesionales que trabajan con estos animales".
Robot NAO
La concejalía aclara que aunque este será el único gato robótico, a lo largo de este año recibirán "a Acaymito, un robot NAO que va a servir de apoyo al equipo técnico del centro”. Además, precisan que “el tiempo se organiza como todas las actividades del centro: hay una planificación diaria, y un programa individual de intervención con cada usuario.
En relación con el coste, la concejalía señala que “el coste ha sido asumido por la empresa que gestiona el centro directamente, conocedores de los beneficios que suponen estos robots en las personas mayores, por su cuenta. Tras consultarlo con la concejalía, decidieron adquirirlo”, consolidando así la apuesta por la innovación aplicada en el recurso municipal.
