Las lluvias acumuladas durante este invierno han tenido un impacto directo en las reservas subterráneas de agua de la Vega Lagunera. El nivel freático ha experimentado una subida cercana a los cinco metros, lo que supone un volumen de agua almacenada equivalente a unas 5.000 piscinas olímpicas.
Este incremento sitúa actualmente el agua subterránea a apenas 1,9 metros de profundidad, una cota inusualmente elevada que confirma la recuperación del acuífero tras un periodo prolongado de escasez hídrica.
Seguimiento técnico del ciclo del agua
El Ayuntamiento de La Laguna, a través de la empresa mixta Teidagua, mantiene un seguimiento continuo del ciclo integral del agua en la Vega Lagunera. La vigilancia se centra especialmente en la evolución del nivel freático a lo largo del año, con controles reforzados tras los episodios de lluvias de las últimas semanas.
Los datos más recientes reflejan una subida progresiva pero constante del acuífero, fruto de un patrón de precipitaciones continuadas y de intensidad moderada, que ha favorecido la infiltración del agua en el terreno.
Uno de los inviernos más lluviosos
El actual invierno se consolida como uno de los más lluviosos de los últimos años en el municipio. Varias borrascas han dejado abundantes precipitaciones sin episodios extremos, una circunstancia que ha permitido una recarga eficaz del subsuelo.
Según detalla el alcalde de La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez, a comienzos del mes de diciembre la profundidad media del agua en varios pozos monitorizados era de 6,5 metros respecto a la superficie.
Beneficio para reservas y sector primario
Apenas un mes después, el nivel freático había ascendido casi cinco metros, una evolución que el alcalde califica como muy positiva tanto para las reservas hídricas como para el sector primario del municipio.
Este comportamiento del acuífero refuerza la disponibilidad de recursos hídricos para usos agrícolas y mejora la resiliencia del territorio ante periodos de sequía.
Pozos de control y escorrentías
El concejal de Aguas, Ángel Chinea, explica que el seguimiento se realiza mediante tres pozos estratégicamente seleccionados, equipados con sensores que permiten medir con precisión la evolución del nivel del agua subterránea.
Además, se controla la escorrentía superficial generada en toda la cuenca, que discurre por el barranco de La Carnicería hasta las zonas más bajas del área metropolitana.
Una infraestructura hidráulica natural
Chinea destaca que el acuífero de la Vega Lagunera actúa como una infraestructura hidráulica natural con una doble función: por un lado, almacenar agua para su uso agrícola y, por otro, absorber las aguas de escorrentía procedentes de la cabecera de la cuenca.
Este mecanismo natural contribuye a la protección indirecta de las áreas más bajas del municipio frente a posibles episodios de inundación.
Recuperación sostenida del nivel freático
El gerente de Teidagua, Braulio Domínguez, señala que en mayo de 2025 ya se había constatado una recuperación del nivel freático de 2,5 metros respecto al mismo mes del año anterior, una tendencia que se ha visto reforzada durante el presente invierno.
Estos datos confirman una evolución positiva y sostenida del acuífero lagunero.
Eficacia frente a inundaciones
Otro indicador relevante es el comportamiento del barranco de La Carnicería, que no ha superado este invierno los 30 centímetros de altura, a pesar de las intensas precipitaciones registradas.
Este dato evidencia la eficacia del sistema natural de infiltración de la Vega Lagunera tanto en la gestión de las aguas pluviales como en la prevención de inundaciones en el entorno urbano.