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Escombros en el Hotel Neptuno en Bajamar. /AH

Vecinos de Bajamar denuncian que los escombros del Hotel Neptuno provocan riesgo de incendio y ratas

Las obras de demolición del hotel en ruinas ya han producido, según los vecinos, “varios conatos de incendio” y piden a las autoridades que se hagan cargo de la basura que ha generado la retirada de las carpinterías

Vecinos de Bajamar se quejan de que los escombros que están provocando las obras de demolición del Hotel Neptuno, abandonado desde el año 2007, y cuyo derribo empezó a finales de 2025, supone riesgo de incendios e insalubridad: “Se ha llenado de ratas”. El derribo, autorizado en octubre de 2025, se ha paralizado temporalmente por orden judicial

Según cuenta la Asociación de Vecinos del Gran Poder de Bajamar en sus redes sociales, las maderas de puertas y ventanas amontonadas alrededor del edificio principal han provocado ya “varios conatos de incendio, sin que Ayuntamiento La Laguna agilice su retirada o la empresa a la que contrató”.

Los vecinos se quejan que se encuentran escombros desde "hace meses", y piden a las autoridades que se hagan cargo de esta basura que está afectando, sobre todo, a las personas que viven en la zona de la Urbanización Neptuno y alrededores. 

Paralización del derribo

Por su parte, fuentes del Ayuntamiento de La Laguna afirman que se ha visitado la zona, aunque la suspensión de las obras de demolición ordenada por el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) obliga al Consistorio a "actuar con la máxima cautela y con pleno respeto al proceso judicial en curso".   

"El procedimiento relativo al inmueble conocido como Hotel Neptuno permanece en el ámbito judicial, a la espera del nuevo pronunciamiento del tribunal competente. En consecuencia, y en estricto cumplimiento de la resolución dictada, el Ayuntamiento debe cesar cualquier actuación material y retirarse del terreno", explican a Atlántico Hoy fuentes municipales. 

Una vez decretada y notificada la suspensión a la empresa adjudicataria, "se dictarán las órdenes oportunas para la adopción de medidas de aseguramiento del inmueble y su entorno, como el cierre perimetral y cuantas actuaciones adicionales resulten necesarias para garantizar la seguridad y prevenir riesgos para las personas", afirman. 

Seguridad y control

El contrato de demolición fue adjudicado en octubre a la UTE formada por Construcciones y Excavaciones Erri-Berri SL y Construplan Construcciones y Planificación SLU, por un importe de 395.000 euros y tras un proceso de licitación al que concurrieron nueve empresas.

Según contaba entonces el Consistorio, el proyecto de ejecución subsidiaria, promovido por la Gerencia de Urbanismo y que contempla la retirada completa del edificio principal y del complejo anexo, incluyendo la piscina, el restaurante y 15 bungalós, "se ejecutará bajo estrictas medidas de seguridad y control técnico". Se estimaba que los trabajos tendrían una duración total aproximada de seis meses

Abandonado en 2007

El complejo turístico, construido en 1959, está formado por un hotel de unas 100 habitaciones y 27 bungalows independientes, todos en estado de abandono tras su cierre en 2007.

La situación legal de ruina del complejo se declaró en mayo de 2019, y el Ayuntamiento destacado la “especial complejidad de la intervención por las medidas de seguridad que es necesario adoptar”.