Las viviendas de reposición de Las Chumberas continúan cerradas. Los edificios, ya construidos a ojos de quienes pasan por el barrio, siguen sin convertirse en hogares para las familias que fueron desalojadas hace años por los problemas de aluminosis detectados en sus bloques.
Tina Reyes es una de esas vecinas y la primera desalojada del total de los afectados. En declaraciones en Atlántico Hoy asegura que lleva 18 años pagando la hipoteca de una vivienda en la que no ha podido vivir. Ahora espera, junto al resto, una nueva reunión con el Ayuntamiento de La Laguna este mes de septiembre., pero la cita llega acompañada de más cansancio que esperanza, según expone.
Viviendas terminadas
“Siempre que vienen nos dicen que van al 70%, al 80% o al 90%. Según les convenga. Pero yo tengo entendido que las viviendas están terminadas y que el pozo también”, explica Reyes. La falta de nformación concreta, con plazos verificables, es una de las principales quejas que trasladan los vecinos.
“La última información que nos dieron fue en abril y nos dijeron que estaban trabajando en el pozo, que habían avanzado más de lo que preveían y que nos veríamos tres meses después. Pero en julio no hubo nada”, lamenta.
Próxima reunión
Para dentro de unos días, concretamente el 17 de septiembre, los damnificados han convocado una reunión con la esperanza de recibir la información que necesitan. “Los vecinos necesitamos algún tipo de información. Estamos todo el rato arrastrando dudas y, al final, vemos más de lo mismo”.
El pozo ha sido uno de los últimos obstáculos citados en el proceso. En el mes de septiembre de 2025, recuerda Reyes, se comunicó que era una actuación pendiente y que podía prolongarse durante unos seis meses, una cuestión difícil de comprender para las familias, quienes no terminan de entender cómo se abordó esta infraestructura cuando los edificios ya estaban terminados
“Con los pisos acabados, nos vienen ahora con un pozo. Lo lógico es que eso se hubiera hecho antes”, sostiene. Desde fuera, añade, “lo único que se ven bien son los edificios”; en cambio, el entorno y los accesos siguen pendientes de remate.
Tres años esperando un sorteo
A la finalización material de las obras se suma el trámite del sorteo de las viviendas. Los vecinos llevan, según Reyes, al menos tres años escuchando que ese procedimiento está próximo.
“En cada reunión se dice que el sorteo va a ser en breve. Yo espero que en septiembre nos digan, como mínimo, una fecha, pero sinceramente tengo mis dudas”, reconoce.
“Parece que siempre falta algo”
La vecina considera que la demora resulta especialmente difícil de asumir porque los expedientes y los trámites previos llevan años sobre la mesa. “Han tenido siete años para hacer esto. Parece que siempre falta algo, que si la comisión mixta, que si la comisión técnica… Pero nosotros no sabemos cuándo vamos a entrar”.
El retraso no es solo administrativo ya que tiene consecuencias directas en la economía y, sobre todo, en la salud emocional de estas familias. “Al final es pagar una hipoteca durante 18 años sin vivir en mi casa”, resume Tina Reyes. En su caso, el alquiler alternativo está cubierto dentro de los límites establecidos por el ayuntamiento lagunero, aunque señala que no todos los afectados se encuentran en la misma situación.
Problemas de salud mental
La subida general de los alquileres ha agravado un problema que se prolonga desde hace casi dos décadas. Algunas familias, explica, han tenido que cambiar de domicilio o negociar con propietarios mientras continúan afrontando la hipoteca de la vivienda desalojada.
El desgaste psicológico también pesa. “No creo que quede nadie de la comisión de seguimiento de Las Chumberas que no haya tenido que medicarse con antidepresivos”, afirma. “Nos hemos enfermado. Lo único que hemos pedido durante años es información, algo concreto y que sea verdad”.
Comunicado del Ayuntamiento
El Ayuntamiento de La Laguna informó el pasado 12 de marzo del inicio de las obras de un pozo absorbente de aguas pluviales en Las Chumberas, una actuación que situó como necesaria para culminar la primera fase de la reposición y poder avanzar hacia la recepción administrativa de la urbanización y la posterior entrega de las viviendas.
Según el comunicado municipal, los trabajos comenzaron el 11 de marzo, contaban con un presupuesto de 172.660,49 euros y un plazo de ejecución estimado de cuatro meses. El Consistorio explicó entonces que la infraestructura debía garantizar la correcta evacuación del agua de lluvia y la funcionalidad hidráulica del ámbito.
“Ojalá nos den las llaves antes de Navidad”
Cinco meses después de aquel anuncio, los vecinos esperan que la reunión de septiembre aclare si esa actuación ya está concluida y, sobre todo, qué calendario maneja el Ayuntamiento. De cara al encuentro, las expectativas son bajas. Reyes teme escuchar de nuevo que el pozo está “prácticamente terminado”, que faltan gestiones administrativas o que el sorteo se celebrará “en breve”, sin una fecha cerrada.
“Afrontamos la reunión pensando que van a contar exactamente lo mismo que en la anterior”, dice. Aun así, conserva la esperanza de que las familias puedan recibir por fin las llaves antes de Navidad. “Sería un regalazo. Pero llevamos tres años montando el arbolito en el mismo sitio”, concluye, recordando que la obra debió haber sido entregada en 2023
La reunión de septiembre se presenta como una nueva prueba para unas familias que esperan desde hace años la respuesta definitiva a cuándo podrán entrar a las viviendas que contemplan terminadas desde la calle, pero que siguen cerradas para quienes debían habitarlas.
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