El Cabildo de Lanzarote ha agradecido al Gobierno de Canarias la retirada de los mapas vinculados a las Zonas de Aceleración de Renovables (ZAR), una decisión que permitirá redefinir la planificación de las energías renovables en la isla bajo criterios de protección territorial, preservación paisajística y defensa del suelo agrario.
La institución insular considera que este paso abre una nueva etapa de trabajo conjunto con el Ejecutivo autonómico para diseñar una propuesta adaptada a las singularidades de Lanzarote y La Graciosa, basada en un modelo energético que priorice la implantación ordenada de las renovables y garantice un retorno social de los beneficios generados.
Según explicó el Cabildo, la retirada de los mapas es el resultado de los contactos mantenidos durante los últimos meses con el Gobierno regional y permitirá incorporar una nueva propuesta elaborada por la corporación insular.
El presidente del Cabildo, Oswaldo Betancort, valoró positivamente la decisión y agradeció la receptividad mostrada por el Ejecutivo autonómico.
“Quiero agradecer al Gobierno de Canarias que haya escuchado las demandas trasladadas por el Cabildo de Lanzarote. La retirada de estos mapas permite corregir una situación que generaba preocupación y avanzar hacia una propuesta construida desde el conocimiento del territorio, desde el rigor técnico y desde el respeto a la singularidad de Lanzarote y La Graciosa”, afirmó.
Betancort también criticó al PSOE por, a su juicio, haber generado alarma en torno a unos documentos que “nunca fueron asumidos por el Cabildo” y que finalmente han sido retirados para su revisión.
Protección del paisaje
Por su parte, el consejero de Política Territorial, Jesús Machín Tavío, explicó que la nueva propuesta se apoyará en criterios de ordenación territorial y conservación del paisaje.
El modelo que defiende la corporación apuesta por concentrar las instalaciones renovables en espacios ya degradados o transformados, evitando su dispersión por el territorio y excluyendo el suelo rústico de protección agraria.
Además, el Cabildo insiste en que la participación pública debe desempeñar un papel relevante en el desarrollo energético de la isla, de modo que los beneficios obtenidos reviertan directamente en la ciudadanía a través de la empresa pública Eólica Lanzarote.
Rechazo a la planta de Mácher
En paralelo a este proceso, el Cabildo anunció que trasladará una posición desfavorable al proyecto de planta fotovoltaica previsto en Mácher, actualmente en tramitación por parte del Gobierno de Canarias.
La corporación aclaró que el expediente se encuentra en fase de consultas administrativas y que no se ha aplicado ninguna declaración de interés público al amparo del artículo 6 bis, sino que únicamente se ha solicitado informe a las administraciones afectadas.
Según avanzó la institución, el informe que prepara será contrario a la instalación al entender que no se ajusta al modelo territorial y energético que defiende para Lanzarote.
Machín recalcó que la solicitud de informes forma parte del procedimiento ordinario y no implica autorización alguna del proyecto. “La posición que trasladaremos será contraria a esta instalación porque entendemos que no encaja en el modelo territorial que defendemos para Lanzarote”, señaló.
Un modelo propio
El Cabildo sostiene que la transición energética de Lanzarote debe desarrollarse respetando los valores ambientales y paisajísticos que caracterizan a la isla, apostando por el aprovechamiento de espacios ya intervenidos y evitando la ocupación de terrenos agrícolas de alto valor.
Con la retirada de los mapas de las ZAR y la elaboración de una nueva propuesta, la institución busca reforzar un modelo energético propio que combine el impulso de las energías renovables con la protección del territorio y una mayor participación pública en los beneficios del sector.
