Lanzarote ha vivido este martes un episodio inusual: cientos de langostas africanas aparecieron en distintos puntos de la isla, coincidiendo con la calima procedente del Sáhara que estos días afecta al archipiélago. Los mayores avistamientos se registraron en la carretera que une La Caleta de Famara con la playa de San Juan, en el municipio de Teguise, donde se formó un gran enjambre, mientras que en Arrecife se observaron ejemplares aislados de gran tamaño.
El consejero de Medio Ambiente del Cabildo de Lanzarote, Samuel Martín, ha asegurado que la situación está controlada y que, por el momento, no existe peligro para los viñedos ni otros cultivos de la isla. "Es importante que las próximas 48 horas hagamos un control de la evolución de la langosta y pedimos la colaboración de los ayuntamientos por si ven algún enjambre", señaló Martín.
Adultos agotados
Según informan, los técnicos están evaluando "si las langostas que han llegado desde el Sáhara son adultos agotados, como ocurrió en 2004, o ejemplares jóvenes con capacidad de reproducirse". Según el consejero, "los individuos recogidos hasta ahora no son juveniles, lo que reduce el riesgo de proliferación".
Martín ha explicado que "la especie tiene preferencia por cultivos de trigo, y en Lanzarote solo podrían afectar a campos gestionados por la sociedad de cazadores para alimentar aves, por lo que no debería haber impacto en la agricultura local ni en las viñas. De haber sido juveniles, habría sido lo más preocupante", añadió.
Calma
Desde el sector agrícola se hizo el lunes un llamamiento a la calma. Theo Hernando, secretario general de Asaga Canarias, indicó a Atlántico Hoy que es habitual encontrar algún ejemplar aislado durante episodios de viento africano con calima. "Mientras no lleguen enjambres, no hay por qué alertarse, ya que los insectos suelen llegar debilitados", explicó.
Hernando recordó además que desde el siglo XVII hay constancia de grandes plagas de langostas en Canarias, y que cuando se trata de ejemplares aislados, la naturaleza suele encargarse de controlarlos.