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Opinión

Quien siembra vientos, cosecha tempestades

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Antonio Santana, tercero por la derecha en la fila de abajo, es el presidente del CN Metropole. / CN METROPOLE

D. Antonio Santana y el presidente del Comité de Empresa del Club Natación Metropole, tal y como reza en el Auto 13/2023 del TSJC, Sala de lo Social, acuerdan la incorporación de cuatro trabajadores afectados por el ERE, así como las nuevas cuantías salariales, horarios, puestos y turnos de trabajo de toda la plantilla.

El presidente del Club Natación Metropole, rebosante de arrogancia inmadura y dictatorial, con alevosía y premeditación, sin mediar palabra con los trabajadores en activo, sin negociación ni escucha, determina las nuevas condiciones laborales de los mismos.

El 30 de marzo, vía WhatsApp, los empleados del Club Natación Metropole reciben el auto judicial. Frío mazazo arbitrario, sin empatía, anestesia o justificación alguna.

Después de tanto encuentro social y participativo imberbe; ¿la ocasión no merecía una simple reunión previa con los trabajadores? Transparencia, amiguismo y ayuda; pero solo a los que bailen al son que le toquen.

D. Antonio Santana, en compañía de otro directivo con tendencia patológica a la provocación de incendios, despide de un plumazo al entrenador de triatlón, sin desazón, sin argumentos. Paradójicamente, la única sección que no arroja pérdidas. Vanidad, presunción de mando, ego. Un disparate mayúsculo para la maltrecha economía de su querido Club. Amparo y entendimiento; pero únicamente con sus adeptos.



En la última asamblea reinó la paz, la educación y el buen hacer. Queda patente en que bando se posiciona el ruido, los insultos, amenazas, gritos, las malas formas y el incivismo.

Un renombrado socio mayor, en esta primera reunión, fervorizaba para que el resto de veteranos arrimasen el hombro y se extinguiese la figura del exento. Sorprendentemente, meses atrás, vapuleó y maldijo ofendido la misma propuesta. Curioso.
Consenso y participación; pero solo con los míos.

Respecto a la anterior empresa de comunicación, pusieron el grito en el cielo porque se trataba del hijo de la prima segunda de D. Alberto Santana. Ahora enchufan a familiares directos de Siempre Metropole y permanecen calladitos, sin inmutarse, esquivando la más mínima vislumbre de ética. Incluso ejerciendo profesionalmente los colocados con dignidad, no parece coherente, justo y razonable, pero más aún, después del mezquino apaleamiento público al anterior presidente.

Casi con un trimestre cumplido, el pasado 22 de marzo solicité por escrito la puesta a disposición de los socios de las actas correspondientes a las reuniones de junta directiva celebradas. Hace escasos días publicaron únicamente las de enero. Transparencia, pero selectiva. Ley del embudo también en este asunto; la parte ancha para mis colegas y lo estrecho para D. Alberto Santana.

El anterior presidente y su junta directiva estuvieron apenas un año en el cargo y, desde el minuto uno, el acoso fue infinito, con una villanía despreciable, en un ambiente de zafiedad y grosería incalificable. Los buenos modales respirados en la última asamblea no tienen parangón con las celebradas anteriormente. Debe ser el fruto de la decadencia de tanto pedigrí.

Sr. Presidente y su junta directiva, la “externalización”, “outsourcing” o “subcontratación externa de servicios propios" fue y es una vía para conseguir una flexibilización de plantilla. El club subcontrata actividades secundarias que intervienen en la producción, posibilitando centrarse en aquella actividad que genere valor añadido a su negocio, la razón de ser de su organización.

La externalización se ha convertido para muchas organizaciones y clubes deportivos en la panacea a problemas surgidos en la administración de los servicios. La subcontratación externa de servicios permite reducir costes fijos, de personal, de mantenimiento, etcétera; imprescindible en la búsqueda de la excelencia empresarial, pero sobre todo, en la búsqueda incesante de una mayor rentabilidad.

Por un casual, ¿han echado un vistazo al historial de bajas médicas del club? Le recomiendo que tome asiento antes de ojear las de larga duración. En otro orden de cosas, se acerca el verano y habrá que sustituir al personal que disfrute de sus vacaciones. Suerte.

El equipo de waterpolo Volcano entrena actualmente en el Club Natación Metropole. Seis calles de una piscina olímpica, dos días a la semana y un mínimo de dos horas diarias.

Hasta el 31 de diciembre el precio era 30 euros por hora/calle/día.
2 horas diarias por 6 calles por 30 euros por 8 días al mes = 2.880 euros/mes
3 horas diarias por 6 calles por 30 euros por 8 días al mes = 4.320 euros/mes

La realidad vuelve a superar la ficción también en este asunto. El Club Natación Metropole emite una factura por importe de 150 euros mensuales. Ridiculez grotesca en su máximo esplendor. No cubren ni un ínfimo porcentaje del coste indirecto. Solidaridad, hermandad y protección; pero con mi gente.

En la asamblea extraordinaria, elegí la papeleta verde; era prioritario sumar y evitar la liquidación del Club Natación Metropole, a pesar de posicionarme desesperanzado y carente de confianza en la figura de mando, cuya carta de presentación supuso firmar por duplicado la moción de censura que el mismo Presidente alimentó con odio. Poco más se puede añadir acerca de la honorabilidad y credibilidad sobre su persona.

Imagen de las instalaciones del CN Metropole. / CN METROPOLE



Permítame que le repita un párrafo, por si contempla, en algún vahído de su soberbia, la posibilidad de enmendarlo. "Sr. Antonio Santana, en la plataforma que usted lidera, Activa Metropole, todavía rezan insultos y graves acusaciones hacia la anterior junta directiva. Es lamentable, deleznable y vergonzoso que no haya desmentido, eliminado y condenado aún esa sarta de disparates, falacias y difamaciones".

Por cierto, en su corrompida, inmoral y podrida plataforma Activa Metropole ahora es todo alborozo y júbilo. Antes colgaban la foto de un azulejo dañado y estallaba una fiesta de inquina, con un linchamiento público adornado con insultos, injurias y falsas acusaciones.

Respecto al trabajo de campo, a pie de piscina se encontraba Siempre Metropole, vociferando y gesticulando de hamaca en hamaca con el único deseo de dañar y criticar sin mesura. Cuando no ocupe un puesto de poder en el Club, quizás debiera tornar a Casi Siempre Metropole.

Nunca se debió validar una moción de censura repleta de irregularidades y trampas, con firmas duplicadas, inventadas y falsificadas.

Sigan disfrutando, exprimiendo y campando a sus anchas en su cortijo, que más temprano que tarde, los números alzarán la voz y claudicarán ante tanto despilfarro de mediocridad y falta de lógica.

D. Antonio Santana, su afectación vanidosa carece de límites. Agárrese fuerte al sillón presidencial, que vienen las curvas.

Han sembrado odios, sólo podrán recoger tempestades.

Carlos Ruiz.
Socio número 34.341

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