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El barrio 'olvidado' de Las Palmas de Gran Canaria que lleva cuatro días sin alumbrado público

Los residentes de Cañada Honda, en el distrito Tamaraceite-San Lorenzo-Tenoya, exigen al Ayuntamiento una solución definitiva para las continuas caídas del suministro eléctrico

Los vecinos de Cañada Honda, un núcleo poblacional situado en la periferia de Las Palmas de Gran Canaria, han vuelto a sufrir las consecuencias de unas infraestructuras deficientes tras permanecer cuatro días sin alumbrado público. El servicio no se restableció hasta las 22:30 horas del pasado domingo, un arreglo técnico que los propios afectados vinculan de forma directa con la emisión de su denuncia a través de la Televisión Canaria apenas unas horas antes.

Para los aproximadamente 200 residentes de la zona, acudir a los medios de comunicación se ha convertido en la única vía para que el Ayuntamiento atienda sus reclamaciones con urgencia. Como relata Antonio León, vecino del barrio, los habitantes han tenido que recurrir a la prensa, la radio y la televisión en más de veinte ocasiones para visibilizar sus carencias. Representantes políticos como la concejala del distrito San Lorenzo-Tenoya, Esther Martín, y el concejal Alexis Rodríguez conocen perfectamente la situación, pero las actuaciones municipales suelen materializarse únicamente cuando se genera un fuerte impacto público.

Una avería sin resolver

Las deficiencias en el cableado no conforman un problema reciente. El barrio arrastra estas incidencias eléctricas continuas desde diciembre de 2024. En la actualidad, los apagones suceden de forma recurrente, incluso cuando no se registran fenómenos meteorológicos adversos, afectando a la seguridad de las calles. Durante el paso de la tormenta Emilia el pasado mes de enero, las vías públicas quedaron a oscuras durante cinco días y los fallos llegaron a provocar cortes eléctricos en el interior de los propios domicilios familiares.

A la precaria situación eléctrica se suma la fragilidad de las telecomunicaciones y de las vías peatonales. En aquel mismo temporal invernal, la rotura de un cable de fibra óptica dejó a Cañada Honda sin conexión a internet por más de una semana, paralizando la actividad administrativa del CEIP Asturias. Precisamente en las inmediaciones de este centro educativo, en la calle Barranco de Tauro, los residentes denuncian la histórica carencia de aceras, una irregularidad urbanística que obliga a padres y alumnos a caminar diariamente por la misma calzada, asumiendo un importante riesgo para su seguridad.

Paso de la borrasca Therese por el barrio. CEDIDA

Riesgo de inundaciones

El sentimiento de abandono institucional se agrava por el deficiente estado de las canalizaciones de la zona. Durante la celebración de la Junta de Distrito del pasado mes de septiembre, los vecinos expusieron la urgencia de inspeccionar y adecuar el colector de aguas pluviales situado en la calle Barranco de Tasarte. Los habitantes de Cañada Honda llevan alertando desde el año 2019 de las repetidas inundaciones que padecen tras las lluvias, denunciando que el agua ha llegado a entrar en el interior de sus propias viviendas debido a la falta de mantenimiento.

A pesar de que desde la Junta de Distrito se reconoció la problemática general del saneamiento en la zona y se anunció un proceso administrativo para ejecutar modificaciones técnicas, los vecinos de Cañada Honda continúan a la espera de que las promesas del grupo de gobierno se traduzcan en inversiones tangibles que garanticen unos servicios públicos básicos para esta zona periférica de la capital grancanaria.