La tensión de los barrios llegó este martes hasta las puertas de las Oficinas Municipales de León y Castillo. Representantes vecinales de varios puntos de Las Palmas de Gran Canaria se concentraron para denunciar lo que consideran una falta de respuesta del Ayuntamiento ante problemas que, aseguran, se repiten desde hace años.
La protesta, convocada bajo el lema “Por la ciudad que nos merecemos”, reunió a colectivos de zonas como Las Torres, Siete Palmas, Barrio Atlántico, Schamann, La Paterna, Las Rehoyas o La Isleta, que reclamaron mejoras en limpieza, seguridad, infraestructuras y mantenimiento urbano. Durante la concentración también hubo críticas por viviendas públicas aún pendientes de entrega y por obras que los vecinos consideran inacabadas.
Quejas por obras y vivienda
Uno de los focos de malestar se centró en la situación de Las Torres, donde los vecinos aseguran seguir pendientes de respuestas municipales relacionadas con posibles expropiaciones. Desde los colectivos también se puso sobre la mesa el estado de algunas actuaciones urbanísticas en barrios como La Paterna, donde residentes denuncian desperfectos y suciedad incluso antes de finalizar determinadas reformas.
La reposición de viviendas en Las Rehoyas fue otro de los asuntos mencionados durante la protesta. Los asistentes criticaron los retrasos acumulados y reclamaron mayor atención hacia los barrios periféricos de la ciudad.
Los convocantes insistieron en que muchas de estas demandas no son nuevas y reflejan, a su juicio, problemas estructurales compartidos entre distintos núcleos de la capital.
Críticas a la gestión municipal
Durante la concentración también hubo reproches a la gestión económica y administrativa del Ayuntamiento. Algunos representantes vecinales cuestionaron la ejecución de proyectos públicos y el uso de fondos municipales, además de reclamar mayor capacidad de respuesta ante las necesidades de los barrios.
Las críticas alcanzaron además al estado de servicios básicos y al mantenimiento urbano en varios puntos de la ciudad, donde los vecinos consideran que existe una sensación creciente de abandono institucional.
La inseguridad, otra preocupación
La seguridad fue otro de los asuntos que marcó la protesta. Colectivos vecinales recordaron recientes episodios violentos ocurridos en distintos barrios de la capital y reclamaron más medidas para frenar el deterioro de la convivencia.
La concentración incluyó un homenaje a Vicente Reyes, el empresario asesinado en Schamann el pasado marzo. Familiares y asistentes guardaron un minuto de silencio y reclamaron justicia, además de pedir barrios “más seguros” para los vecinos de la capital grancanaria.