La jornada ha vuelto a complicarse en una de las principales arterias viarias de Gran Canaria. La GC-1 registra importantes retenciones este miércoles con largas colas de vehículos y tráfico prácticamente detenido en varios tramos de la autopista, tanto en dirección norte como hacia el sur de la isla.
Conductores atrapados en la vía aseguran haber permanecido más de 45 minutos prácticamente sin avanzar, en una situación que ha terminado generando enormes colas kilométricas y circulación muy lenta durante buena parte del recorrido.
Las retenciones han provocado además fuertes complicaciones para miles de personas que se desplazaban por trabajo, citas médicas o conexiones con otras zonas de la isla.
Tráfico colapsado
Las imágenes compartidas por conductores muestran varios tramos completamente saturados, con vehículos detenidos o avanzando a muy baja velocidad durante largos periodos de tiempo.
La situación afecta a ambos sentidos de la GC-1, una de las carreteras con mayor volumen de tráfico diario de Canarias y principal conexión entre numerosos municipios de la isla.
En algunos puntos, las colas llegaron a extenderse durante kilómetros, generando importantes retrasos y momentos de tensión entre los usuarios de la vía.
Más de 45 minutos
Varios conductores han relatado en redes sociales y grupos de tráfico que permanecieron atrapados durante más de 45 minutos en apenas unos kilómetros de recorrido.
Muchos usuarios denunciaron además la falta de fluidez y las enormes dificultades para incorporarse o abandonar la autopista en plena hora punta.
Las retenciones afectaron especialmente a personas que se dirigían hacia zonas de trabajo, centros educativos o al aeropuerto de Gran Canaria.
Una situación habitual
El colapso vuelve a poner el foco sobre los problemas de tráfico que se repiten con frecuencia en la GC-1, especialmente en horarios de alta densidad circulatoria.
La autopista concentra cada día decenas de miles de desplazamientos y cualquier incidencia, aumento de volumen o reducción de velocidad termina provocando rápidamente largas retenciones en distintos puntos del recorrido.
En jornadas de gran afluencia, las colas pueden extenderse durante kilómetros y afectar simultáneamente a ambos sentidos de circulación.