El portavoz de Coalición Canaria en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, David Suárez, ha dado la voz de alarma sobre la situación de Guaguas Municipales tras una reciente reunión con el comité de empresa. Los nacionalistas denuncian un progresivo deterioro en las condiciones de trabajo y en la operatividad de la compañía pública, fruto de una gestión que califican de improvisada y centrada en intereses políticos internos del grupo de gobierno municipal.
La formación advierte de que los conductores soportan jornadas que superan lo establecido legalmente. Según Suárez, turnos que deberían ser de siete horas se extienden hasta las ocho horas y cuarto, obligando a los trabajadores a encadenar hasta cuatro servicios sin descanso. Esta presión se traduce en un absentismo laboral cercano al 15%, con más de 90 conductores de baja el pasado febrero por enfermedades asociadas a la carga física y el estrés de la planificación.
Retrasos en las contrataciones
CC critica la lentitud en la incorporación de nuevo personal. El procedimiento para crear una bolsa de 350 conductores debía finalizar este mes de abril, pero aún faltan trámites básicos como las bases del examen psicotécnico. Para los nacionalistas, no es admisible que se exprima a la plantilla actual mientras los procesos administrativos para reforzar el servicio se eternizan, afectando directamente a la calidad del transporte que reciben los usuarios.
La denuncia también se extiende a las infraestructuras de la empresa. Suárez señala deficiencias graves en las cocheras de El Sebadal, con filtraciones de agua y muros dañados, y un estado deplorable en terminales clave. En la zona del Teatro se reportan malos olores, óxido y presencia de ratas, mientras que en El Rincón los empleados carecen de áreas de descanso dignas y se ven obligados a comer en la vía pública.
Inestabilidad en la gestión
El portavoz nacionalista considera especialmente grave que la alcaldía utilice la empresa como moneda de cambio política. Suárez afirma que el relevo en la presidencia de Guaguas, pasando de José Eduardo Ramírez a Pedro Quevedo, no busca una mejora en la eficacia de la gestión económica o empresarial, sino que responde a una operación para mantener los equilibrios de un pacto de gobierno local que define como cada vez más inestable.
Ante un previsible aumento de la demanda por el precio del combustible, CC insta a reorganizar recorridos y reforzar líneas de medianoche en barrios como La Paterna y Los Tarahales. Asimismo, urgen a resolver deficiencias en la Vega de San José y mejorar la preferencia semafórica para evitar que el sistema, que los trabajadores ya consideran al límite de su capacidad, colapse ante la llegada de nuevos viajeros.