Charyna Vega es una de esas mujeres que han hecho del Carnaval una forma de expresión y de vida. Murguera, letrista, creadora y fundadora de Traviesas junto a un grupo de chicas, ha desarrollado a lo largo de los años diferentes facetas dentro de las fiestas. En 2014 tuvo el honor de ser pregonera del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria, una experiencia que marcó especialmente su trayectoria carnavalera.
Su relación con las murgas se ha desarrollado también desde la creación de letras para diferentes agrupaciones, tanto adultas como infantiles. A ello suma otros trabajos relacionados con el mundo audiovisual y la creación carnavalera. Después de más de una década, Charyna ha vuelto a ponerse el disfraz de murguera con Traviesas, recuperando una faceta que forma parte de sus propios orígenes carnavaleros. En esta entrevista repasamos su trayectoria, su pasión por las letras, su regreso a Traviesas, su experiencia como pregonera y su particular visión del Carnaval y de las murgas.
Charyna, siempre al principio de nuestras entrevistas nos gusta conocer un poco de la persona que hay detrás del personaje. ¿A qué te dedicas profesionalmente y cómo ha sido tu trayectoria carnavalera?
Actualmente trabajo en una parte que quizá no gusta demasiado, pero que es necesaria para el día a día: soy gestora tributaria en Las Palmas de Gran Canaria. Esa es mi faceta profesional.
Y en relación con el Carnaval, he tenido varias facetas. He sido murguera y este año he vuelto a serlo después de más de una década, incorporándome nuevamente a Traviesas. Además, Traviesas forma parte de mi propia historia porque fui fundadora de la murga junto a un grupo de chicas. Es una agrupación con la que tengo un vínculo muy especial.
También he tenido la oportunidad de escribir para diferentes murgas. En su momento tuve el honor de ser pregonera del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria en 2014 y he escrito para muchas agrupaciones.
He trabajado con diferentes murgas y también con murgas infantiles como Trapasitos, Nietitos de Kika, Biznietos de Sarymanchez y Chachitos, entre otras. Seguramente me estoy dejando alguna, porque han sido muchas a lo largo de los años.
Además, tengo otras facetas relacionadas con el Carnaval: hago audios de presentación, vídeos y diferentes trabajos creativos. Soy bastante polifacética.
¿Cuándo nació tu pasión por el Carnaval?
Mi pasión por el Carnaval viene desde que tengo uso de razón. Desde pequeña he tenido ese amor por el Carnaval y siempre ha estado muy presente en mi vida y en mi entorno.
Es algo que llevo dentro desde siempre.
Para alguien que nunca ha vivido una murga desde dentro, ¿qué significa para ti ser murguera?
Ser murguera es irte a otro mundo. Es quitarte los problemas y hacer lo que te gusta. Es demostrar tu arte y poder ser otra persona, una persona que quizá no puedes ser durante el resto del día o durante el resto del año.
Cuando estás dentro de una murga, te transformas y disfrutas de una manera diferente.
¿Cómo comenzaste a escribir para una murga? ¿Fue algo espontáneo o alguien te hizo un encargo?
Yo creo que, como letrista, fue principalmente por iniciativa propia.
Si tú no te atreves a demostrar lo que sabes hacer, nadie lo va a conocer. Entonces, poco a poco, vas dando a conocer tu trabajo y te vas haciendo un nombre. Fue una cuestión de iniciativa propia, de ganas y de querer demostrar lo que podía aportar.
Desde tu punto de vista, ¿qué debe tener una buena letra murguera?
Depende mucho del gusto de cada persona.
Hay quien dirá que lo importante es la crítica, otros preferirán el humor... Pero para mí una buena letra tiene que estar bien argumentada, tener los ritmos adecuados y, sobre todo, contar algo que tenga relación con una realidad.
La melodía también es muy importante. Una letra puede ser muy buena, pero tiene que encontrar la melodía adecuada para que funcione encima del escenario.
¿Qué es más difícil para ti: escribir o interpretar?
Para mí, escribir. Es más difícil porque partes desde cero, desde una hoja en blanco. Tienes que crear algo que antes no existía.
Cuando estás interpretando también tienes tu dificultad, evidentemente, pero ya partes de una letra que está escrita. Poco a poco vas interiorizando lo que estás leyendo, cantando o interpretando.
Por eso considero que escribir es más complicado.
¿Hay alguna letra tuya que recuerdes de una manera especial? ¿Una que puedas considerar tu favorita?
A mí me gusta mucho hacer las llamadas puestas en escena. Son canciones que van más allá de las canciones tradicionales que se interpretan durante el concurso.
Me quedaría con la puesta en escena de 2016, dedicada a Charlot. Ese año fue especialmente importante para Traviesas porque, después de muchos años, una murga femenina consiguió el tercer premio de interpretación.
Y quiero aclarar que no fue únicamente por la puesta en escena de Charlot, sino por el conjunto de toda la actuación de Traviesas. Fue la primera vez que la murga conseguía ese reconocimiento en interpretación y, por tanto, es un momento muy especial dentro de nuestra trayectoria.
También destacaría algunos trabajos de 2025 y 2026.
¿Por qué? Porque son letras que, salvo alguna excepción como la de Charlot, van más allá del propio Carnaval. Son canciones que transmiten un mensaje y que utilizan el Carnaval como vehículo para contar algo más. Son letras que tienen un contenido y un significado que trascienden el propio concurso.
En 2014 fuiste pregonera del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria. ¿Cómo viviste aquel momento?
Fue una experiencia brutal y maravillosa. Evidentemente tuvo su polémica, como muchas cosas relacionadas con el Carnaval, pero eso ya queda atrás.
Aquel año el Carnaval estaba dedicado a los cuentos y tuve la oportunidad de contar una historia delante de miles de personas. Poder relatar aquella historia ante un público de entre tres y cinco mil personas fue una experiencia maravillosa.
Es algo que siempre recordaré.
La polémica y el Carnaval parecen ir muchas veces de la mano. ¿Crees que forman parte también de la esencia de estas fiestas?
Sí, absolutamente. La polémica y el Carnaval siempre han ido de la mano. Forma parte también de todo lo que rodea a estas fiestas y de la propia manera de vivirlas.
¿Cómo ves actualmente el Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria y, especialmente, el momento que atraviesan las murgas?
Creo que las murgas cada año se superan más. Sobre todo las murgas femeninas, que históricamente han tenido ese hándicap. Muchas veces hay una o dos murgas femeninas y creo que cada año intentan consolidarse más.
Eso es importante. Y, al igual que ocurre con las murgas masculinas, cada año hay que intentar ofrecer el mejor espectáculo posible. Al final, cuando llega el Carnaval, lo que queremos es escuchar a las murgas y descubrir qué nos ofrece cada una.
Después de más de una década, has vuelto a ser murguera. ¿Qué supone regresar a Traviesas, una murga que además ayudaste a fundar?
Supone volver a disfrutar de algo que forma parte de mí. Traviesas tiene un significado especial porque fui una de las personas que estuvo en su fundación, junto a un grupo de chicas. Por eso volver después de tantos años tiene un componente emocional importante.
Después de más de una década, regresar y volver a vivir el Carnaval desde dentro es especial. Es recuperar sensaciones y volver a compartir esa experiencia con las compañeras.
Has desarrollado muchas facetas dentro del Carnaval: murguera, letrista, pregonera, creadora audiovisual... ¿Qué te queda por hacer?
El Carnaval siempre te ofrece cosas nuevas. Creo que precisamente una de las cosas bonitas de esta fiesta es que puedes descubrir nuevas facetas y nuevos proyectos. Mientras haya ganas y creatividad, siempre habrá algo por hacer.
Y para terminar, si tuvieras que definir el Carnaval en una sola palabra, ¿cuál sería?
Esfuerzo. Porque detrás de todo lo que vemos en el Carnaval hay muchísimo trabajo, muchas horas, sacrificio y dedicación. Todo lo que finalmente llega al escenario lleva detrás un enorme esfuerzo.
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