Las escaleras mecánicas que conectan la Avenida Primero de Mayo con el Risco de San Nicolás llevan, según denuncian los vecinos, cerca de dos meses sin funcionar. Esto se ha convertido en un problema diario, sobre todo a la hora de subir la compra, un carrito o para las personas con movilidad reducida.
El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria reconoce que este tipo de infraestructuras sufre incidencias frecuentes, relacionadas en muchas ocasiones con actos vandálicos, que retrasan las reparaciones. "Desde el Ayuntamiento se está trabajando en la mejora del contrato de mantenimiento con una nueva licitación" para solventar la situación.
Condiciona el día a día
Estas escaleras salvan un desnivel de casi 12 metros y ahorran subir más de 60 escalones. Victoria, vecina del Risco de San Nicolás, apunta que condiciona la vida diaria del barrio, como a su madre de 90 años, que "lleva semanas sin poder salir en condiciones".
“Desde hace un tiempo atrás estaban funcionando genial, se paraban y las arreglaban. Y ahora ya estos últimos meses nada”, relata la vecina.
Ante esta situación, ya han intentado mover la queja por distintas vías. Según cuenta, han acudido a la asociación del barrio para trasladar el problema y su propia madre llegó a hablar con concejales en el Ayuntamiento. “Ahí quedó la cosa”, resume Victoria.
Quejas del barrio
Y es que la avería de las escaleras mecánicas de Primero de Mayo ha vuelto a poner sobre la mesa la reivindicación del barrio, que ha denunciado públicamente problemas de mantenimiento urbano, escaleras deterioradas y dificultades de movilidad que afectan especialmente a las personas mayores.
"Ya en otras ocasiones nos hemos quejado de la falta de aparcamiento, de la limpieza y el deterioro, y nada", lamenta Victoria, señalando que este sentimiento se traslada a otros barrios de la ciudad.
El ascensor y escaleras de San Juan
El caso del problema de las escaleras no afecta únicamente a San Nicolás. La situación se repite también en San Juan, donde los vecinos denuncian que ni la escalera mecánica ni el ascensor funcionan con normalidad desde hace meses. Según relatan, los elementos se averían de forma constante: “cada tres días se rompe, vienen, lo arreglan y se vuelve a romper”.
El problema afecta a unos 800 vecinos de uno de los barrios con más escaleras de Gran Canaria y se agrava especialmente para las personas mayores o con movilidad reducida, que tienen que salvar a pie un desnivel de 28 metros.
Al igual que en el Risco de San Nicolás, han trasladado sus quejas al Ayuntamiento en varias ocasiones, pero siguen sin una solución estable.
Una nueva licitación
Preguntado por Atlántico Hoy, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria señala que este tipo de elementos “presenta incidencias frecuentes”, en muchos casos derivadas de actos vandálicos, daños en puertas y componentes mecánicos, así como de problemas de insalubridad provocados por usos inadecuados de las instalaciones.
El Consistorio admite que estas situaciones pueden complicar y retrasar las labores de reparación y mantenimiento. En este sentido, asegura que está trabajando en la mejora del contrato de mantenimiento mediante una nueva licitación que permita reforzar tanto la limpieza como la sustitución y reparación de elementos electrónicos y mecánicos.
