El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria lo confirmó este jueves: el grupo de gobierno municipal está trabajando para sacar adelante una empresa pública de Limpieza, un órgano con el que ya cuentan en otras ciudades españolas como Sevilla, Córdoba o Málaga.
¿El objetivo? Contar con un servicio más ágil y eficiente para gestionar la limpieza viaria y la recogida de residuos en la capital grancanaria. Francisco Hernández Spínola, concejal de Presidencia y Hacienda, detalló que se trata de una de las iniciativas más relevantes del área.
Capacidad propia
Entre los propósitos de contar con una Sociedad Municipal de Higiene Urbana (SOMHU) en la ciudad está el de evitar los contratos eternos —con sus prórrogas incluidas—. La ventaja estaría en tener una capacidad técnica propia que dé una mayor flexibilidad administrativa.
El anuncio llega después de varias medidas anunciadas para mejorar la higiene de la ciudad: desde el contrato de emergencia otorgado a FCC hasta la licitación del nuevo megacontrato de limpieza viaria y recogida por 156,9 millones de euros a lo largo de ocho años.
"Un paso más"
Hernández Spínola indicó que es “un paso más en las acciones que hemos hecho en el servicio municipal de limpieza para colocarlo a la vanguardia y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos”. La iniciativa será presentada a trabajadores y a partidos de la oposición.
“Debe tener el apoyo mayoritario de las fuerzas políticas”, afirmó. La intención del gobierno municipal es llevarlo a Pleno el próximo mes de junio o, como muy tarde, en julio. Es decir, marcharse de vacaciones con el trabajo hecho y ponerse manos a la obra en septiembre.

"Servicio flexible"
El edil explicó que el órgano municipal de limpieza actual, que data del año 1985, es de los pocos casos similares que quedan en España. “Es un órgano con una naturaleza jurídica que encaja poco en un servicio dinámico, flexible y eficiente que ejecuta contrataciones con rapidez y celeridad”, sostuvo.
Pero la cosa no queda ahí. Señaló que “los procesos de contratación administrativa pueden ser más ágiles respetando la normativa pública del estado”. También puso sobre la mesa que se llevaría a cabo un control de ingresos y gastos mediante una auditoría.
"Justificación rigurosa"
Con la nueva empresa pública, el Ayuntamiento gestionaría directamente cuestiones como la inspección, la sanción o la aprobación de tasas. Héctor Alemán, concejal de Limpieza, defendió la “justificación rigurosa” que ha llevado a cabo el Consistorio para desarrollar la idea.
Cuentan, dijo, con informes que ya han desprendido varios resultados concluyentes: otorga a la ciudad —dijo— mayor agilidad, superior flexibilidad, recursos mejor optimizados y mejor aptitud. En cuanto a los empleados, garantiza la estabilidad de la plantilla pública. “Habrá diálogo con las organizaciones sindicales y el comité de empresa”, dijo.
Ahora bien, el edil lanzó un mensaje final para evitar malentendidos: “Se sigue manteniendo el modelo mixto”. O, dicho con otras palabras, continuará habiendo una empresa privada cubriendo parte del servicio.