El debate sobre el futuro de la Metroguagua vuelve a intensificarse en Las Palmas de Gran Canaria. El Partido Popular (PP) exige ahora conocer el coste real de paralizar el proyecto antes de tomar decisiones, tras conocerse la posible devolución de fondos públicos no ejecutados.
La portavoz del PP en el Ayuntamiento, Jimena Delgado, ha solicitado este lunes evaluar las consecuencias económicas y jurídicas de detener la Metroguagua, en un contexto marcado por nuevas tensiones sobre su gestión.
Subvención en riesgo
La petición se produce después de que haya trascendido que el Gobierno de Canarias reclama al Consistorio la devolución de una subvención de 2023, de alrededor de un millón de euros, vinculada al tramo del Parque Blanco, al no haberse ejecutado la inversión prevista.
Para Delgado, este episodio evidencia problemas estructurales en la gestión del proyecto. La portavoz sostiene que ya no se trata solo de retrasos o sobrecostes, sino de fondos públicos que podrían perderse por falta de ejecución.
Críticas a la gestión
La dirigente popular afirma que la Metroguagua ha dejado de ser un proyecto de movilidad para convertirse en un ejemplo de “falta de planificación” por parte del grupo de gobierno, encabezado por el PSOE junto a sus socios.
En su valoración, el proyecto se encuentra “profundamente deteriorado”, sin una dirección clara ni garantías suficientes para la ciudadanía, tras varios años de obras y modificaciones.
Auditoría y revisión
El PP defiende la necesidad de una auditoría completa que permita conocer el estado real de la iniciativa. Entre sus propuestas, plantea crear una oficina técnica única que centralice la gestión y revisar todos los tramos aún pendientes.
Además, Delgado insiste en que antes de comprometer más recursos públicos es necesario determinar con precisión qué contratos siguen vigentes, qué obligaciones existen y cuál sería el impacto de reformular o cancelar la obra.
La portavoz subraya que su formación no tomará decisiones “a ciegas”, pero tampoco considera asumible continuar sin evaluar alternativas. En este sentido, plantea un enfoque comparativo: cuánto cuesta seguir frente a cuánto costaría parar el proyecto.
Delgado también critica que la gestión haya generado rechazo social hacia una iniciativa que, en su opinión, podría haber sido positiva si se hubiera desarrollado de forma adecuada.
Nueve años de obras
El PP sitúa el origen del problema en una planificación que califica de deficiente desde hace casi nueve años, con episodios de obras prolongadas, tramos sin finalizar y falta de certezas sobre los plazos.
Según la portavoz, la Metroguagua se ha convertido en un foco de desgaste urbano, con calles afectadas durante largos periodos y una percepción creciente de incertidumbre entre los vecinos.
