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Imagen del edificio más icónico de Las Palmas de Gran Canaria, el edificio Woermann / AYUNTAMIENTO DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

El edificio más icónico de Las Palmas de Gran Canaria: supera los 70 metros y cambia de color al sol

Su silueta es inconfundible y, dos décadas después, sigue siendo uno de los referentes del paisaje urbano capitalino

Hay edificios que no solo se levantan en una ciudad, sino que la redefinen. Piezas arquitectónicas que marcan un antes y un después en la forma de mirar el entorno urbano. En Las Palmas de Gran Canaria, uno de esos hitos se alza en un punto estratégico del mapa, conectando mar, puerto y ciudad con una propuesta estética que rompió moldes a comienzos del siglo XXI.

Su silueta es inconfundible y, dos décadas después, sigue siendo uno de los referentes del paisaje urbano capitalino.

Icono urbano

La Torre Woermann destaca por su altura de 76 metros y por una arquitectura singular que la convierte en uno de los edificios más reconocibles de la ciudad. Se encuentra ubicada en el istmo que une la playa de Las Canteras con el Puerto de Las Palmas, un enclave clave tanto a nivel geográfico como simbólico.

Su nombre procede de la empresa carbonera alemana Woermann, que estuvo instalada históricamente en ese mismo emplazamiento, conectando así el pasado industrial de la ciudad con su proyección contemporánea.

Arquitectura singular

La torre es obra del estudio Ábalos & Herreros, en colaboración con los arquitectos Joaquín Casariego y Elsa Guerra. El proyecto apostó por una arquitectura vanguardista, funcional y altamente expresiva, alejada de los modelos convencionales de oficinas.

Entre sus elementos más característicos se encuentra la fachada acristalada, concebida como un juego de colores estratégicamente organizados, con vidrios decorados con motivos vegetales y parasoles horizontales que no solo cumplen una función estética, sino también climática y energética.

Fachada icónica

La piel exterior del edificio es uno de sus grandes valores arquitectónicos. El uso del color, la luz y la transparencia genera una imagen cambiante según la hora del día y la incidencia del sol, convirtiendo la torre en un elemento dinámico dentro del skyline de Las Palmas de Gran Canaria.

Esta combinación de diseño contemporáneo y eficiencia ambiental fue una de las claves que situó a la Torre Woermann como referencia dentro de la arquitectura española del momento.

Reconocimiento internacional

La construcción del edificio finalizó en 2005, y apenas un año después, en 2006, el Museum of Modern Art (MoMA) de Nueva York incluyó imágenes de la Torre Woermann en la exposición On Site: New Architecture in Spain, dedicada a destacar las propuestas más innovadoras de la arquitectura española contemporánea.

Este reconocimiento internacional consolidó al edificio como una obra de proyección global, más allá del ámbito local o regional.

Espacio público

La Torre Woermann no se concibe como un elemento aislado. Forma parte de un conjunto urbano que integra una plaza pública, un edificio anexo de siete plantas y espacios abiertos pensados para la convivencia ciudadana.

La plaza fue construida con piedra portuguesa y diseñada por el artista Albert Oehlen, aportando una dimensión artística al espacio y reforzando el diálogo entre arquitectura, arte y ciudad.

Más de veinte años después de su construcción, la Torre Woermann sigue siendo un símbolo de modernidad, innovación y transformación urbana en Las Palmas de Gran Canaria. Un edificio que representa el salto de la ciudad hacia una arquitectura contemporánea reconocida fuera de las islas y que continúa siendo un punto de referencia para residentes y visitantes.