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Pedro Quevedo y Teodoro Sosa en tiempos más felices. / LPA VISIT

Guerra política en Las Palmas: la jugada de Nueva Canarias en Guaguas para frenar a Primero Canarias

Una decisión clave que reconfigura el tablero político a solo 13 meses de las urnas: la estrategia que frena las aspiraciones de Primero Canarias en la capital

La maniobra de Pedro Quevedo (Nueva Canarias) para reclamar la presidencia de Guaguas Municipales no puede leerse como una simple reacción emocional. El paso al frente dado por el concejal canarista, correspondido por Carolina Darias (PSOE) —alcaldesa de Las Palmas de Gran Canaria— al autorizar su nombramiento al mando de la empresa municipal, lanza un mensaje muy claro: Teodoro Sosa y Primero Canarias, partido surgido de una escisión de Nueva Canarias, no son bienvenidos por el ayuntamiento de la capital.

El movimiento de Quevedo, que deja fuera de la ecuación a Sagulpa —la otra empresa municipal del área de Movilidad—, tiene miga a corto plazo para la gobernabilidad de Las Palmas de Gran Canaria y marca posiciones de aquí a las elecciones municipales de mayo del 2027 —sí, han calculado bien: sólo quedan 13 meses para esa cita en las urnas—.

Cuestión aritmética

La reclamación de Quevedo, de entrada, agita ligeramente el pacto de gobierno en Las Palmas de Gran Canaria, una alianza que vive un simulacro de crisis controlada desde que el concejal José Eduardo Ramírez dejara Nueva Canarias para alistarse en Primero Canarias. Desde entonces, tanto Quevedo como Gemma Martínez (Unidas Sí Podemos) han calificado como tránsfuga a Ramírez e incluso han requerido su expulsión del ejecutivo municipal.

Frente a esa petición de sus socios de gobierno, el PSOE no se ha inmutado por una simple cuestión aritmética: sin Ramírez, Darias perdería la mayoría en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y la administración municipal se convertiría en un sindiós. Un riesgo innecesario, bajo el cálculo socialista, con las elecciones a la vuelta de la esquina.

Autoridad Única del Transporte

Pero hay que mirar un poco más allá de los plenos municipales para entender la jugada de Nueva Canarias. Concretamente hay que fijarse en el órgano de gobierno de la Autoridad Única del Transporte de Gran Canaria, entidad mediante la cual ejercen sus competencias en materia de servicios de transporte público regular colectivo de viajeros el Cabildo de Gran Canaria, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y varios ayuntamientos.

Pedro Quevedo y José Eduardo Ramírez. / AH

La Autoridad Única del Transporte de Gran Canaria está bajo control de Teodoro Sosa —como consejero de Presidencia y Movilidad Sostenible del Cabildo— y esa disposición, con José Eduardo Ramírez en la presidencia de Guaguas, suponía una posición de ventaja durante los próximos 13 meses para Primero Canarias en la carrera por dar visibilidad a su proyecto en la capital de la Isla.

Al arrebatar la presidencia de Guaguas Municipales a José Eduardo Ramírez, Nueva Canarias logra taponar uno de los principales vectores de crecimiento de Primero Canarias en la capital. Pero el pulso entre ambos espacios políticos no se resuelve en una empresa municipal: apenas entra ahora en su fase decisiva.