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Calle Cano, número 12, en Las Palmas de Gran Canaria / AH

La histórica casa de Triana rebaja su protección: qué se podrá tocar y qué no de Cano 12

Tras 10 años de alegaciones, la nueva ficha aprobada por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria permite rehabilitar la casa, pero no remodelarla y mantiene protegidos varios elementos interiores

La histórica casa del número 12 de la calle Cano, en pleno corazón de Triana, se prepara para cambiar de reglas después de años de discusión sobre hasta dónde debe llega su protección. El inmueble pasará de protección integral a ambiental, lo que dará margen para intervenir en el edificio, aunque buena parte de sus elementos históricos seguirán protegidos. 

El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ha ordenado la rebaja de la protección y el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha aprobado la modificación del Plan Especial de Protección de Vegueta-Triana. Ahora el expediente se encuentra en información pública tra su publicación este viernes en el Boletín Oficial de Canarias (BOC). 

De protección integral a ambiental

La diferencia está, sobre todo, en lo que se podrá hacer dentro de la casa. Hasta ahora, su protección integral solo admitía obras de conservación, restauración y consolidación. La nueva ficha añade la posibilidad de rehabilitarla. 

Eso sí, la modificación no abre la puerta a cualquier intervención. La remodelación no aparece entre las actuaciones permitidas, pese a que era una de las posibilidades que Grupo Satocan — propietarios del edificio — reclamó cuando alegó contra la protección del inmueble en 2016. Entonces pidió que la casa pasara a protección parcial o, de manera subsidiaria, ambiental, y que pudieran realizarse también obras de remodelación.

¿Qué sigue protegido?

El nuevo documento recoge qué partes concretas de Cano 12 deberán conservarse pese a la rebaja de protección. Y la lista va más allá de mantener la fachada del edificio. Además de esta, se protegen su primera crujía, el patio de la parte noble, la escalera de tres tramos situada en la segunda crujía —incluidos su arco de cantería y pasamano— y el patio de la antigua zona de servicio.

En el patio noble deberán respetarse las ménsulas de hierro, el suelo de loseta hidráulica, las carpinterías acristaladas y el barandal de la cubierta con doble cruz de San Andrés, además de dos arcos ornamentales.

También se consideran de interés las puertas y ventanas con hojas acristaladas y vidrios de colores, así como diferentes trabajos en maderas nobles, entre ellos recercados, rodapiés, zócalos, pilastras y cenefas. En el segundo patio se destacan la galería y sus elementos de madera.

Una casa burguesa del siglo XIX

Incluso el sistema constructivo tendrá que respetarse. La ficha señala los muros portantes de mampostería, los forjados de vigas de madera y tablazón y la tabiquería de ladrillo cerámico rojo reforzada con entramados de madera como parte de los valores del inmueble. 

Y es que el número 12 de la calle Cano, levantado entre 1860 y 1870, está considerado un ejemplo de la denominada casa burguesa de la segunda mitad del siglo XIX. Su fachada neoclásica conserva huecos verticales, ventanas de guillotina, balcones de hierro forjado y ornamentación en la cornisa. El documento apunta que algunos elementos podrían atribuirse al arquitecto Manuel Ponce de León. 

Una década de alegaciones

La rebaja de protección llega después de una batalla que se remonta a 2016. Durante la elaboración del actual Plan Especial de Vegueta-Triana, Grupo Satocan presentó una alegación para reducir el nivel de protección del inmueble. Los redactores del planeamiento habían visitado previamente su interior y defendían justo lo contrario.

Aunque la casa se encontraba en mal estado, los técnicos consideraron entonces que seguía conservando los valores que justificaban su protección, tanto en el exterior como en el interior. Señalaron que no presentaba una situación de ruina que justificara rebajarla y que mantenía prácticamente intactas su fachada neoclásica, su tipología y buena parte de sus materiales originales.

La defensa de mantener la vivienda

A esa valoración se añadió en 2017 un informe de un historiador del arte que consideró adecuada la protección integral por el “carácter excepcional” de la construcción y los valores históricos, artísticos y edificatorios presentes desde su origen.

El conflicto terminó en los tribunales. En noviembre de 2024, el TSJC estimó parcialmente el recurso contra el planeamiento y ordenó que Cano 12 pasara de protección integral a ambiental, pero exigió al mismo tiempo que la nueva ficha detallara los elementos de especial interés que debían conservarse y las intervenciones que podían realizarse.

Más margen, pero con límites

Y esto último es justo lo que concreta ahora la modificación aprobada por el Ayuntamiento. La casa podrá ser rehabilitada, algo que no se contemplaba, aunque limitando todas las partes mencionadas, como patios, escaleras y carpinterías. 

La modificación entra a partir de septiembre en el periodo de información pública durante un mes antes de su aprobación definitiva. Además, la aprobación inicial lleva aparejada la suspensión de aquellas licencias urbanísticas incompatibles con la nueva ordenación en la parcela mientras continúa la tramitación.

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