Lo que comenzó con unas raíces bajo el suelo se ha convertido en un problema cotidiano para una familia de Tafira Alta. Las hojas del eucalipto frente a su casa obstruyen las canaletas, ensucian constantemente el patio y la fachada, sus ramas se extienden sobre el tejado y el árbol dificulta la visibilidad en un paso de peatones cercano.
Irene Ramírez lleva desde 2017 reclamando que se pode y se mantenga. Ha escrito al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y al Cabildo, pero hasta ahora ninguna de las dos administraciones le ha dado una solución. “Es un abandono absoluto del árbol”, lamenta.
Efectos en la casa
Las hojas, las flores y los restos que desprende el eucalipto caen durante todo el año sobre la vivienda. Irene explica que las canaletas se obstruyen continuamente, sobre todo cuando llueve, y que su marido tiene que subir al tejado para retirar los residuos y evitar que el agua termine entrando en la casa. Un capítulo que se repitió todo el rato durante los últimos temporales que asotaron a las Islas.
La resina y la suciedad acumulada también han dejado manchas en la fachada. Y el patio, donde juegan sus dos hijos pequeños, está también siempre lleno de hojas. “Lo puedo barrer ahora y dentro de 15 minutos hay otra manta de hojas”, cuenta. En algunas ocasiones ha llegado a retirar hasta 15 sacos grandes, a los que se suman unos pequeños frutos duros y puntiagudos que también caen al suelo. “Vivo junto a un árbol y entiendo que haya hojas, pero esto no es un poco de suciedad”, sostiene.
Peligros del árbol
La familia también teme que alguna de las ramas alcance el tejado. Durante uno de los últimos episodios de lluvia y viento, una rama cayó sobre la carretera y obligó a un vehículo a frenar bruscamente, según relata la vecina. Los residentes tuvieron que avisar a los bomberos para que la retiraran. “El árbol está prácticamente sobre mi casa. Si una rama cae encima del tejado, no sé qué puede pasar”, advierte.
A ello se suma la falta de visibilidad en un paso de peatones próximo. Irene asegura que quienes cruzan desde la acera en la que se encuentra el eucalipto tienen que asomarse a la calzada para que los conductores puedan verlos, en una zona en la que, además, los vehículos no suelen respetar la velocidad estipulada. Algunos peatones, añade, optan incluso por cruzar fuera del paso señalizado.
Sin solución de las administraciones
La vecina ha presentado reclamaciones ante el Cabildo de Gran Canaria y el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, además de utilizar los canales municipales de avisos. Según explica, primero le indicaron que el árbol pertenecía al Cabildo y después que la responsabilidad podía corresponder al consistorio. También le han respondido que el ejemplar se encuentra en buen estado y no requiere ninguna actuación.
Su última gestión ha sido ante la oficina municipal del distrito Vegueta, Cono Sur y Tafira, donde volvió a entregar fotografías y documentación sobre el caso. Allí le trasladaron que intentarían averiguar qué departamento es responsable, ya que "ni siquiera tienen claro a qué administración pertenece el árbol".
Esta situación afecta también a su vecino, a quien se le acumulan, asimismo, hojas en su patio y en su azotea. Como ella y su familia, el vecino ha presentado escritos, e incluso se ha ofrecido a recoger firmas para que le hagan caso. Y es que después de años de reclamaciones, Irene insiste en que su petición es sencilla: “Que lo poden y que lo tengan en mantenimiento. Alguien tiene que hacerse responsable de ese árbol”.
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