La borrasca Therese sigue dejando impacto en la capital grancanaria, aunque sin consecuencias personales. El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha atendido un total de 163 incidencias desde el pasado 20 de marzo, principalmente por inundaciones y problemas en la red de alcantarillado.
El recuento municipal refleja que las intervenciones más frecuentes han sido por inundaciones (37), seguidas de 27 incidencias en alcantarillado y 24 en alumbrado público. También se han registrado afecciones en carreteras, árboles y elementos urbanos desplazados por el agua.
En menor medida, se contabilizan incidencias relacionadas con semáforos, acumulación de ramas, limpieza de barro y daños en vallados de obra, además de un rescate en el mar.
Emergencia activada
El Consistorio mantiene activo el Plan de Emergencias Municipal (PEMULPA) y la situación de emergencia acordada por el CECOPAL, con suspensión de actividades municipales tanto en espacios cerrados como al aire libre.
Las alertas por lluvias, inundaciones y desprendimientos siguen vigentes en el municipio, por lo que las autoridades insisten en extremar la precaución y evitar desplazamientos innecesarios.
Actuación municipal
Los servicios municipales han centrado sus esfuerzos en la atención de inundaciones en calles y viviendas, así como en la revisión de infraestructuras afectadas por el arrastre de agua y materiales.
En paralelo, el área de Parques y Jardines ha trabajado en la retirada de ramas y hojas, especialmente de palmeras, tras la pérdida de tres árboles y tres palmeras durante el episodio.
Limpieza y recuperación
El operativo de limpieza ha intervenido en distintos barrios para resolver desbordamientos de alcantarillado y acumulaciones de tierra y lodo. La mayoría de incidencias se encuentran ya resueltas o en fase final.
El concejal de Seguridad, Josué Íñiguez, ha confirmado que continuará la suspensión de actividades municipales hasta nuevo aviso, siguiendo las indicaciones del Gobierno de Canarias.
Desalojo en Miller Bajo
Uno de los puntos más sensibles se sitúa en Miller Bajo, donde un edificio fue desalojado de forma preventiva por el riesgo estructural de un muro afectado por las lluvias.
El Ayuntamiento, junto a GEURSA, realiza un estudio topográfico para evaluar posibles movimientos. De las 11 personas desalojadas, dos han sido realojadas en el Centro de Inserción Social de La Isleta, mientras el resto se ha trasladado con familiares.
Tras el análisis técnico, el Consistorio prevé una actuación de emergencia que incluirá la retirada de la parte superior del muro dañada y la instalación de un sistema de drenaje para evitar nuevas acumulaciones de agua.
El objetivo es garantizar la seguridad estructural de la zona y avanzar en la recuperación de la normalidad en la ciudad tras el paso de la borrasca.
