Kevin Rodríguez irrumpió en el carnaval de Las Palmas de Gran Canaria con la fuerza de quien lleva un sueño grabado a fuego desde la infancia. Con solo dos años de experiencia presentando fantasías en la capital grancanaria, este joven diseñador logró en 2026 el máximo galardón: la Reina del Carnaval, de la mano de su amiga y "hermana" Carla Benítez.
Su fantasía ganadora, 'Historia', no fue un diseño cualquiera. Concebida para conmemorar el 50 aniversario del Carnaval de Las Palmas, la creación incorporaba 49 rosas en representación de cada una de las reinas que la precedieron. Un homenaje cargado de simbolismo que, además, fue el único de la noche que se atrevió a vincularse explícitamente con la efeméride.
Pero el camino hasta la corona no fue fácil. Rodríguez confiesa que hubo "bastantes desafíos técnicos" —incluyendo un incendio accidental una semana antes de la gala— y que la presión era doble: no solo competía por el triunfo, sino que llevaba a una candidata que es como su hermana y que solo iba a presentarse una vez. La propuesta de ser candidata se la hizo en un globo aerostático en Capadocia, Turquía, una forma tan original como el propio diseñador, que ahora saborea la "satisfacción" de ver las calles de su ciudad llenas de gente y orgulloso del carnaval que, dice, "ahora mismo tiene la ciudad".
[Pregunta] Kevin, la fantasía ganadora de este 2026, "Historia", contaba con 49 rosas que representaban a las reinas anteriores del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria. ¿Cómo fue crear esta fantasía que no solo representara a Carla, sino a todas las reinas de la historia del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria?
[Respuesta] Exacto, como comentas, pues 49 rosas en representación a las 49 reinas, ya que el Carnaval cumplía ese medio siglo, esos 50 años de historia, y de alguna manera quería representar a todas sus reinas y a esos 50 años en una fantasía que representara lo que llevamos en el Carnaval, los 50 años del Carnaval. Y la verdad que fue súper emocionante construir desde cero esa fantasía con ese mensaje que queríamos lanzar tanto al jurado como al resto del público.
Bueno, un Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria que contaba con la temática de Las Vegas. Me imagino que complicado el conjugar Carnaval y un lugar con tanto brillo, con tanto esplendor como es también Las Vegas.
Sí, en este caso, y es verdad que en las reinas infantiles sí suelo un poco más llevarlo en algunas ocasiones a la temática del Carnaval. La reina adulta, tanto en Gran Canaria como en Tenerife, es verdad que no es que explícitamente se tenga que llevar a la temática del Carnaval. En este caso, pues nosotros es verdad que en Gran Canaria teníamos ese 50 aniversario y es verdad que fui el único diseñador que quiso enfocar la fantasía a esos 50 años, pero es verdad que era un año muy concreto, muy común y que sobresalía del resto de los años por ese aniversario.
Y lo que sí me ha llamado la atención es que Carla ha mencionado en diferentes entrevistas, una también que nos hizo anterior, que le propone ser candidata a Reina del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria subida a un globo en Capadocia, en Turquía. ¿Cómo se le ocurrió esa idea?
Exacto. Carla para mí, al igual que mi anterior candidata, yo he presentado dos veces nada más en Las Palmas y la verdad que las dos candidatas han sido niñas que son muy cercanas a mí, prácticamente como si fueran de mi familia. Y es verdad que lo quería hacer de una manera especial, de una manera diferente, y nosotros ya desde hacía muchos meses, antes de que se le hiciera incluso el proyecto, teníamos planteado el viaje y decidí que era una oportunidad única que ya nunca debo olvidar, hacerlo de la manera que lo hicimos en el globo.
¿Cuál crees que fue el reto de trabajar con una amiga como Carla? ¿Es más fácil trabajar con esa cercanía o también tienes ese miedo a defraudarla, ya que tienes ese vínculo, podemos decir, de amistad?
Sí, a ver, es verdad que a veces la confianza puede jugar buenas o malas pasadas. En este caso la verdad que fue genial. Nos conocemos prácticamente más que amigos, somos hermanos porque hemos vivido ya muchísimas experiencias juntos. Y es más, presenté en cierto modo por ella, porque es verdad que el carnaval es un hobby que da muchísimo trabajo, tanto a mí como al resto de compañeros. Le dedicamos muchísimo tiempo, muchísimas horas. Y era su sueño, yo se lo había comentado al haber ganado Maspalomas años atrás, de que me gustaría presentarla en Las Palmas. Y ella era esa cosita que tenía pendiente y parece que me convenció. Y a raíz de ahí empezamos a trabajar el proyecto desde cero. Y cuando llegué yo lo tenía confirmado con la empresa —que para mí, la verdad, mi empresa ha sido como mi segunda familia este año—, una vez que estuvo todo confirmado, pues ya se lo dije a ella de la manera que comentabas anteriormente.
Como nos dices, ya le habías presentado en Maspalomas. ¿Fue muy diferente esta vez? ¿Había más presión?
A ver, es verdad que Maspalomas, pues ya contábamos con una fantasía que habíamos hecho para Las Palmas. Al quedar Primera Dama en Las Palmas, pues podíamos presentarlo al carnaval de Maspalomas. Y es verdad que fue todo un poco más disperso en el sentido de que ella vino, se probó el traje. Ahora es verdad que ella construyó, porque literalmente ya salía de trabajar, iba a casa, pues se preparaba, comía y subía al taller un día tras otro. Ella estuvo tan involucrada como estuvimos nosotros desde el principio. Entonces es verdad que ella lo vive de otra manera, y sobre todo ella, que la gente que no hace carnaval no sabe el trabajo que verdaderamente tiene. Y entonces cuando ella empezó a ver cómo se fabricaba todo desde cero, yo creo que fue una experiencia de que, claro, no lo sientes igual. Una niña que viene al taller a probarse y se va, a una persona que lo trabaja. Y yo creo que eso también la va a enriquecer mucho más a ella como reina. En plan, he trabajado en mi traje y sé lo que cuesta hacer esto.
Kevin, hay una foto tuya en el momento de la coronación, cuando estás en el pedestal, que la verdad es que tienes una cara de alegría, de satisfacción. ¿Qué ha pasado por tu cabeza en ese momento? ¿El diseñador siente la presión al igual que la candidata? Parece que la lleva puesto el traje.
Yo creo que sí, incluso más. Porque cualquier imprevisto que pueda pasar o cualquier cosa durante la actuación, es verdad que ahí la cara visible ante una empresa, ante el público, ante todo el mundo, pues es el diseñador. La candidata simplemente sale y defiende el traje. Es verdad que para mí el ganar la gala de mi ciudad es algo que desde niño, desde que lo veía en la tele, pues prácticamente era mi sueño. Hace tres años atrás quedaba Primera Dama, a punto de ganar. Y este año, pues la presión doble de llevar a otra persona también, que no es una chica que la coja en un casting y la pueda llevar, sino que llevo prácticamente a una persona que es como mi hermana. Es una persona que me decía: "Yo solo me voy a presentar una vez, yo no me voy a presentar más". Y claro, yo también quería intentar hacer su sueño realidad, y era o esta o nunca. Y la verdad que cuando yo vi el traje en la plataforma elevándose y ella con el centro en la mano, creo que es algo que nunca voy a poder olvidar en mi vida.
¿Cuál fue el mayor desafío técnico que tuviste al enfrentar la fantasía de Carla?
Hubo bastantes porque era una estructura completamente diferente, asimétrica. Había que coger esa estructura a punto de que no se vieran, que no interrumpieran la visión a la hora de ver el diseño. Una semana antes prácticamente tuvimos un incidente de que el traje se prendió fuego por una parte, porque faltaba una cosita por colocar y esa cosita produjo a la hora de dar ese punto de soldadura que tuviéramos ese contratiempo. Entonces fueron contratiempos que al fin y al cabo nos dieron más fuerza para poder terminar como había que terminarlo y de la manera que había que terminarlo. Y la verdad que fue un desafío para mí, porque te digo, solo llevo presentando dos años, no tengo una gran trayectoria, y al fin y al cabo la experiencia yo creo que es un grado. Y la verdad que esta vez fue bastante contento con el resultado también.
Bueno, nos has comentado que llevas dos años presentando fantasías en Las Palmas de Gran Canaria. ¿Qué consejo le darías a esos jóvenes como tú que tienen la ilusión de presentar, de ser diseñadores del carnaval y ver sus fantasías en el Parque de Santa Catalina?
Pues mira, la verdad es muy complicado. Somos gente nueva, gente que necesitamos empresa, como todos, todos necesitamos empresa, pero es verdad que la gente que no somos visibles, que no tenemos un nombre hecho, pues nos cuesta el doble. A mí me ha costado muchísimo, yo no lo voy a negar. Es verdad que este año en la primera puerta que toqué me la abrieron y me la abrieron como uno más de la familia. La empresa para mí ha sido fundamental en este proyecto, pero lo único que le digo es que lo luchen, porque al fin y al cabo los sueños están para cumplirse. Para mí era un sueño presentar, era un sueño ganar, y yo lo he logrado. Muchos compañeros también, y yo creo que en el esfuerzo va la clave del éxito y eso es lo más importante.
Si tuvieras que definir el carnaval de Las Palmas de Gran Canaria en una sola palabra, ¿cuál sería?
Yo ahora mismo diría satisfacción. Para mí el carnaval de Las Palmas, después de una época que ha estado bastante abajo, salir a disfrutarlo, ver las calles llenas de gente, ver el nivel que tienen las galas ahora mismo, yo digo: este es el carnaval que quiero tener. Me pongo en el punto de un turista que se baja de un crucero y ve la fiesta que tenemos, y a mí, como persona, yo estaría muy, muy, muy, y estoy muy orgulloso del carnaval que ahora mismo tiene la ciudad. Obviamente creo que todo se puede mejorar y que se va a mejorar, pero es un paso muy grande que hemos dado en muy poquito tiempo, pero porque considero también que gente joven, gente como es Josué, como es el equipo de Josué, que al fin y al cabo gente nueva, gente que tiene ganas con otras ideas, y al fin y al cabo yo creo que de eso se trata la vida, de ir dejando paso a otras nuevas generaciones para que todo pueda seguir adelante y de la mejor manera.
