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Viviendas protegidas en Tamaraceite Sur, sin relación con la noticia / ARCHIVO AH

Luz verde al cambio de uso de suelo que permitirá construir miles de viviendas públicas en Las Palmas de Gran Canaria

El Pleno aprueba destinar 11 parcelas municipales, con cerca de 60.000 metros cuadrados, a promociones de vivienda protegida que podrían alcanzar las 2.000 viviendas

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha dado este viernes un paso clave en su estrategia para aumentar el parque público de vivienda. El Pleno municipal ha aprobado de forma definitiva el cambio de uso de 11 parcelas de suelo público para destinarlas a la construcción de más de 1.800 viviendas protegidas de promoción pública, una cifra que, según las estimaciones técnicas, podría alcanzar las 2.000 en función del desarrollo final de los proyectos.

La medida afecta a terrenos municipales que hasta ahora estaban calificados como dotacionales y que, tras este acuerdo, podrán acoger nuevas promociones residenciales públicas. En conjunto, las parcelas suman 59.767,98 metros cuadrados y se distribuyen entre los barrios de Tamaraceite, Las Torres, El Batán, Casablanca III, San Lázaro y La Minilla.

Respuesta a la emergencia habitacional

El concejal de Planificación, Desarrollo Urbano y Vivienda, Mauricio Roque, defendió la iniciativa asegurando que el acuerdo supone "un paso decisivo para responder a la emergencia habitacional y ampliar el parque público de vivienda de la ciudad".

Según explicó el edil, los estudios técnicos concluyen que estos suelos permitirán levantar más de 1.800 viviendas protegidas, una previsión que podría acercarse a las 2.000 dependiendo de las características de las futuras promociones.

La actuación se basa en un estudio elaborado por GEURSA, la Sociedad Municipal de Gestión Urbanística, que identifica parcelas municipales aptas para desarrollar vivienda protegida al amparo del Decreto-ley 1/2024 del Gobierno de Canarias sobre medidas urgentes en materia de vivienda.

El concejal de Urbanismo Mauricio Roque. AH

Seis barrios 

El mayor volumen de suelo se localiza en Tamaraceite, donde se mantienen dos parcelas que suman 28.376,32 metros cuadrados. Le siguen Las Torres, con 15.736,91 metros cuadrados, y Casablanca III, con 6.766,23 metros cuadrados.

También se incluyen dos parcelas en El Batán, que aportan 4.369,21 metros cuadrados, otras dos en San Lázaro, con 2.849,61 metros cuadrados, y una última parcela en La Minilla, de 1.669,70 metros cuadrados.

La propuesta inicial contemplaba 12 parcelas y una superficie superior a 65.000 metros cuadrados, pero finalmente fue modificada tras el análisis de las alegaciones recibidas durante el periodo de información pública.

Más de 200 alegaciones

El expediente permaneció en exposición pública durante siete días hábiles a finales del pasado mes de marzo. Durante ese plazo se registraron más de 200 alegaciones presentadas por particulares, comunidades de propietarios, asociaciones vecinales y otras entidades.

Los informes elaborados por GEURSA y el Servicio de Urbanismo municipal concluyeron que las parcelas seleccionadas cumplen los requisitos establecidos por la normativa autonómica y que su transformación no compromete las dotaciones públicas de los barrios afectados.

Como consecuencia del análisis técnico, el Ayuntamiento estimó parcialmente dos alegaciones relacionadas con parcelas de Tamaraceite, lo que motivó la exclusión de uno de los suelos inicialmente previstos para vivienda pública.

Los cambios se incorporarán al Plan General

Entre las cuestiones planteadas durante la información pública figuraban la conservación de usos dotacionales, el equilibrio urbanístico, las posibles afecciones ambientales y la suficiencia de equipamientos públicos.

El Consistorio sostiene que los informes técnicos avalan la idoneidad de los terrenos y recuerdan que las futuras promociones deberán cumplir toda la normativa urbanística y sectorial aplicable.

El acuerdo aprobado por el Pleno establece además que estos cambios de uso quedarán incorporados al Plan General de Ordenación en la primera modificación sustancial que se realice del documento urbanístico vigente.