La obra de renovación del saneamiento de Cayetana Manrique, en el barrio de Guanarteme, vuelve a sumar un nuevo capítulo administrativo. El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha autorizado la tramitación de un modificado del proyecto apenas unos días después de aprobar la quinta prórroga de una actuación que fue adjudicada con un plazo inicial de tres meses.
El nuevo decreto municipal, fechado en mayo, permite tramitar un modificado sin variación presupuestaria para incorporar “nuevas unidades de obra” aparecidas durante la ejecución del proyecto de renovación del saneamiento de la calle Cayetana Manrique.
De tres meses a un año
El contrato fue formalizado el 30 de julio de 2025 con la empresa Gestión y Técnicas del Agua SA y tenía un plazo de ejecución de tres meses. El acta de comprobación de replanteo se firmó el 2 de septiembre de 2025, momento a partir del cual comenzó a correr el calendario de la obra.
Desde entonces, el expediente ha acumulado sucesivas ampliaciones. La primera prórroga llevó el plazo hasta el 30 de diciembre de 2025; la segunda, hasta el 2 de febrero de 2026; la tercera, hasta el 12 de marzo; la cuarta, hasta el 25 de mayo; y la quinta, aprobada el 8 de mayo de 2026, extendió la ejecución hasta el 25 de julio de 2026.
Mismo mes, nuevo trámite
La secuencia resulta especialmente significativa porque el Ayuntamiento aprobó en el mismo mes la quinta prórroga y la autorización para tramitar el modificado. El decreto recoge que la Dirección Facultativa solicitó el 23 de marzo de 2026 la redacción del modificado del contrato sin variación económica.
Posteriormente, un informe del supervisor de las obras y de la dirección facultativa, fechado el 31 de marzo, informó favorablemente la modificación al considerar que las razones que la motivan son de interés público y que se cumplen los requisitos previstos en la Ley de Contratos del Sector Público para una modificación no prevista.
"Nuevas unidades de obra"
El decreto no incrementa el presupuesto, pero sí autoriza la tramitación de nuevas unidades de obra dentro del proyecto. En términos administrativos, el Ayuntamiento da así un paso previo para ajustar el contrato a necesidades detectadas durante la ejecución.
La actuación afecta a una de las calles relevantes de Guanarteme, un barrio sometido en los últimos años a una fuerte presión residencial, turística y comercial. La prolongación de los trabajos ha tenido impacto en la movilidad, los accesos a garajes, los desvíos de tráfico y la actividad diaria de vecinos y comercios.
El nuevo modificado añade presión política sobre la gestión de una obra que ha pasado de estar prevista para concluir en 2025 a situar su horizonte actual en el 25 de julio de 2026.
En paralelo, Guanarteme mantiene abierto un debate vecinal más amplio sobre su modelo de barrio, la pérdida de identidad y el impacto de las obras y transformaciones urbanas en la vida cotidiana.
