Un rincón único de moda, hogar y misticismo se despide de la capital grancanaria. Tras diez años transformando el Paseo de Tomás Morales en un puente hacia culturas lejanas, la emblemática tienda Nur anuncia su cierre definitivo.
El cartel de cierre por liquidación cuelga de su escaparate principal desde este fin de semana, con colas este lunes entre su fiel clientela para hacerse con la última ganga: budas, lámparas de sal, muebles... Todo está a la venta con ofertas de 4x3 y grandes descuentos en piezas singulares.
Experiencias sensoriales
Nur no sólo vende artículos de otras culturales, casi siempre orientales, sino que ofrece experiencias sensoriales en las que los protagonistas son la moda étnica, la decoración del hogar y el misticismo. Por eso se ha ganado el cariño de fieles y curiosos en estos más de diez años de andadura. ¿Quién no ha girado el cuello a la izquierda o la derecha cuando llega a la altura de su escaparate?
El motivo del cierre no se debe a la falta de compradores o a una caída de la demanda, sino a un cambio patrimonial: la venta del local. La noticia llega con un sabor agridulce porque no está prevista su reapertura en ningún otro lugar, al menos por ahora, se lamenta su clientela.
Liquidación total
Para despedirse de su público y vaciar las estanterías, Nur ha lanzado una liquidación agresiva de todo su stock. Es la última oportunidad para hacerse con piezas exclusivas, artesanías y amuletos a precios drásticamente reducidos.
Entre la liquidación de su catálogo hay piezas de gran formato, como sus icónicas máscaras gigantes de Buda por solo 20 euros, elementos de mobiliario y tapices, ropa y hasta las propias estanterías del local.
También se ha activado una promoción especial para las piezas más pequeñas, como bisutería, minerales, amuletos y detalles de decoración, entre otros. Consiste en una oferta de 4x3, es decir, te llevas cuatro artículos y pagas solo tres, regalándote el de menor importe.
Aviso para navegantes
Al tratarse de una liquidación por cierre definitivo hasta fin de existencias, los productos más codiciados y las piezas únicas de decoración están volando.
La tienda mantiene su horario habitual, pero sus responsables esperan venderlo todo antes del 29 de mayo, que es la fecha tope para echar el cierre y dejar el local de Tomás Morales.
El horario es de mañana y tarde, con cierre al mediodía y los fines de semanas. Es la cuenta atrás de unos de los negocios más personales de Las Palmas de Gran Canaria: el templo del palo santo y del cuenco tibetano.
