El acceso a una vivienda asequible sigue siendo uno de los grandes retos en muchas ciudades españolas, especialmente en aquellas donde el crecimiento urbano avanza a un ritmo desigual respecto a la demanda. En este contexto, cada nuevo proyecto público se convierte en una oportunidad para aliviar la presión del mercado y ofrecer alternativas reales a muchas familias.
En los últimos años, además, este tipo de iniciativas no solo se centran en aumentar el número de inmuebles disponibles, sino también en adaptarse a los nuevos estándares de sostenibilidad, eficiencia energética y calidad de vida. La vivienda pública evoluciona hacia modelos más responsables con el entorno y con quienes las habitan.
En este escenario, una nueva actuación urbanística en Las Palmas de Gran Canaria da un paso más en esa dirección, combinando alquiler asequible, innovación y sostenibilidad.
Nuevo proyecto
El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha adjudicado los trabajos para finalizar un edificio de 36 viviendas públicas en régimen de alquiler asequible en la zona de Tamaraceite Sur.
La actuación ha sido adjudicada a la empresa Urban2020 SL por un importe de 4.847.775 euros, con el objetivo de completar una infraestructura cuya estructura ya se encontraba ejecutada en aproximadamente un 90%.
Vivienda asequible
Este proyecto permitirá poner en uso nuevas viviendas protegidas destinadas a facilitar el acceso a un alquiler asequible en Las Palmas de Gran Canaria, una de las principales demandas actuales de la ciudadanía.
El concejal de Planificación, Desarrollo Urbano y Vivienda, Mauricio Roque, ha destacado que esta actuación supone un paso clave para ampliar el parque público de viviendas, especialmente en una zona estratégica como Tamaraceite, donde se concentra parte del crecimiento residencial de la ciudad.
Plazo ejecución
Las obras cuentan con un plazo de ejecución de 14 meses, lo que permitirá que estas viviendas estén disponibles en un periodo relativamente corto, acelerando así su incorporación al mercado público.
Además, el hecho de partir de una estructura ya avanzada supone una optimización de los recursos públicos, reduciendo tiempos y costes en comparación con una construcción desde cero.
Energía sostenible
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es su apuesta por la sostenibilidad y la eficiencia energética.
El edificio contará con placas solares fotovoltaicas, así como con sistemas de producción de energía renovable destinados a cubrir el consumo de las zonas comunes, que será 100% renovable.
A esto se suman cubiertas ajardinadas, una solución que contribuye a mejorar el aislamiento térmico, reducir la temperatura urbana y disminuir la huella de carbono del conjunto residencial.
Certificación BREEAM
Este edificio se convertirá en el primer residencial de Canarias en obtener la certificación BREEAM, un reconocimiento internacional que evalúa aspectos como el impacto ambiental, la eficiencia energética y el bienestar de las personas usuarias.
Este sello posiciona el proyecto como un referente en construcción sostenible dentro del archipiélago, marcando un antes y un después en la forma de desarrollar vivienda pública.
Financiación europea
La iniciativa está financiada a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España, con fondos Next Generation de la Unión Europea, además de contar con la participación del Instituto Canario de la Vivienda (ICAVI).
Asimismo, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, a través de la sociedad municipal GEURSA, aporta financiación propia para impulsar este proyecto estratégico.
Impacto ciudad
La finalización de este edificio permitirá dar respuesta a la creciente demanda de vivienda digna y asequible, facilitando el acceso a un hogar a numerosas familias.
Además, refuerza el modelo de ciudad basado en el desarrollo sostenible, la eficiencia energética y la planificación urbana responsable, consolidando a Tamaraceite como uno de los principales ejes de crecimiento de la capital grancanaria.