El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha puesto en marcha un operativo de urgencia en el barrio de Miller Bajo para garantizar la estabilidad de un muro afectado por las recientes precipitaciones. A través del área de Urbanismo y la Sociedad Municipal de Gestión Urbanística (GEURSA), el consistorio ha contratado a una empresa especializada para ejecutar trabajos de consolidación tras detectarse fisuras estructurales provocadas por la fuerte presión del terreno y la acumulación de agua.
La decisión administrativa se ha formalizado mediante un decreto de emergencia aprobado este miércoles. Esta medida permite la intervención inmediata en la zona después de que los informes técnicos confirmaran movimientos en la estructura de entre 10 y 15 centímetros. La prioridad municipal es asegurar la zona y mitigar los efectos derivados del paso de la borrasca Therese, que ha castigado la capital grancanaria en las últimas jornadas.
Trabajos de estabilización
Los operarios de la empresa adjudicataria comenzarán las labores físicas este mismo viernes. El plan de actuación técnico consiste principalmente en la retirada de la parte superior del muro, que es el tramo que presenta un mayor deterioro y ha perdido su capacidad resistente original. Esta maniobra de descarga de peso es fundamental para evitar complicaciones mayores en la infraestructura de la calle Nicolás Monche López.
De forma complementaria, el proyecto contempla la instalación de un sistema de drenaje en la parte trasera del muro. El objetivo de esta infraestructura es canalizar las filtraciones y evitar futuras acumulaciones de agua que puedan volver a ejercer una presión excesiva sobre el bloque de contención. Los técnicos municipales han realizado un seguimiento exhaustivo comparando las mediciones actuales con estudios topográficos de hace una década.
Sin riesgo de desprendimiento
A pesar de la espectacularidad de las grietas, los informes de Urbanismo arrojan un mensaje de tranquilidad para la población de Miller Bajo. Los técnicos han comprobado que el desplazamiento se produce hacia el interior del propio muro. Este detalle técnico es clave, ya que confirma que no existe peligro de desprendimiento hacia el exterior de la vía ni riesgo estructural para los edificios que se encuentran en las parcelas colindantes.
No obstante, el Ayuntamiento mantiene el desalojo preventivo de 11 residentes de un inmueble cercano. Esta medida se adoptó el pasado martes tras una reunión de la alcaldesa, Carolina Darias, con los afectados. El Consistorio ha insistido en que el realojo temporal es una cuestión de seguridad operativa mientras se interviene en la estructura, descartando en todo momento un escenario de derrumbe inminente sobre las viviendas.
Situación de los vecinos
Del total de personas desalojadas, dos han requerido ser trasladadas al Centro de Inserción Social de La Isleta para su pernoctación. El resto de los vecinos afectados ha optado por alternativas habitacionales propias durante el transcurso de las obras. El Ayuntamiento ha vallado ya el perímetro de seguridad para establecer circuitos de acceso protegidos que permitan el tránsito de la maquinaria pesada sin comprometer la integridad de los transeúntes.
La administración local tiene previsto informar de manera detallada sobre la situación de los vecinos realojados a partir de la tarde de este viernes. Una vez que las obras de estabilización hayan avanzado lo suficiente y se certifique la seguridad del entorno, se procederá a coordinar el regreso de los residentes a sus hogares. El dispositivo municipal coordinado permanecerá activo de forma permanente hasta la finalización de los trabajos de urgencia.
