El antiguo colegio Camilo José Cela vuelve a estar bajo control municipal. El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ejecutó este viernes el desalojo de las instalaciones ubicadas en El Fondillo y recuperó la posesión de un inmueble que permanecía ocupado desde hace años por la asociación Oportunidades de Vida.
La actuación pone fin a un largo procedimiento administrativo y judicial iniciado por el Consistorio para recuperar este edificio de titularidad municipal, ocupado por la entidad presidida por Rafael Hernández.
La intervención fue coordinada por el Servicio de Patrimonio de la Concejalía de Presidencia, dirigida por Francisco Hernández Spínola, y contó con el respaldo de una resolución judicial que autorizó el acceso al inmueble y el desalojo de sus ocupantes.
El auto fue dictado el pasado 19 de mayo de 2026 por la Sección de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal de Instancia de Las Palmas de Gran Canaria, después de que se agotaran las distintas vías de recurso planteadas ante los tribunales.
Años de controversia
La recuperación del edificio llega después de varios años de conflicto entre el Ayuntamiento y Oportunidades de Vida. La asociación ocupaba las instalaciones desde 2018, cuando recibió una autorización temporal para desarrollar actividades concretas relacionadas con proyectos sociales y deportivos.
Sin embargo, según sostiene el Ayuntamiento, dicha autorización tenía carácter limitado y expiró hace años. En 2023, la entidad solicitó la cesión gratuita del inmueble, una petición que fue rechazada al tratarse de un bien de dominio público.
Durante este periodo, el antiguo colegio también acogió a menores migrantes dentro de un acuerdo suscrito con el Gobierno de Canarias, aunque posteriormente fueron trasladados a otros recursos.
Retirada de enseres
Durante la jornada de este viernes, personal municipal procedió a retirar enseres y objetos acumulados en el interior de las instalaciones, además de realizar labores iniciales de limpieza y acondicionamiento para garantizar la conservación y seguridad del inmueble.
En el operativo participaron efectivos de la Policía Local, el Servicio Municipal de Limpieza y el Servicio de Salud Pública, además de personal técnico del Ayuntamiento y de la Asesoría Jurídica municipal.
Hernández Spínola destacó que la actuación culmina un proceso impulsado por el área de Patrimonio para garantizar la defensa de los bienes municipales y el cumplimiento de las resoluciones administrativas y judiciales.
Futuro del edificio
El concejal recordó que el antiguo colegio pasó a ser de plena titularidad municipal tras su desafectación del uso educativo en 2019 y aseguró que la recuperación del espacio permitirá avanzar en la definición de nuevos usos para una infraestructura pública que, según indicó, debe estar al servicio de las necesidades de la ciudadanía.
El Ayuntamiento enmarca esta actuación dentro de su estrategia de recuperación y protección del patrimonio municipal, una línea de trabajo que también se ha desarrollado en otros espacios de la ciudad como el Aula de la Naturaleza Fuente Morales, el antiguo Colegio Carlos Navarro Ruiz, la antigua terraza TAO o diversas dependencias educativas ocupadas.
